10/17/2010

LA ENERGIA!!!






Introduciendo el concepto de Energia.


La palabra energía tiene muchas acepciones. Hay varios tipos de energía (calórica, lumínica, electromagnética, cinética, potencial) que se comportan de maneras muy distintas y sin embargo se engloban en la misma palabra. Quizás por ser “algo” y no ser “materia”. Y en el plano humano la palabra se utiliza para denominar muchísimas cosas distintas, algunas de ellas equivocadas, o ambiguas. Así por ejemplo se habla de equilibrar nuestros centros energéticos, poner los dedos de determinada forma para dejar fluir la energía, tomar una bebida o medicamento energizante, formar un campo de energía positiva a nuestro alrededor, o conectarnos con la energía del universo. Se menciona como energía vital al rasgo distintivo entre la vida y la muerte, o se dice que el amor es la energía divina. La palabra “energía” queda huérfana, no queda claro a qué se están refiriendo, se mezclan las acepciones conduciendo a falacias y errores de interpretación.


Por esto mismo, voy a intentar hacer una precisión sobre el tipo de energía a la que voy a referirme a lo largo de todo este capítulo. Y ésta es concretamente la energía mental humana. La misma no está tipificada ni se puede medir por ahora como la luz o la electricidad, pero seguramente en algún momento se encontrarán los medios para hacerlo. Esta energía puede tener que ver con la energía física, pero es importante distinguir que no es lo mismo.

La energía física está muy ligada a lo que comemos, el ejercicio que realizamos, las vitaminas que tenemos en el cuerpo, nuestro nivel de glóbulos rojos, etc. Cuando decimos “estoy sin energías para hacer nada” o “voy a comer algo para reponer energías” nos estamos refiriendo a ella.

La energía mental, en cambio, no está directamente relacionada a estas cosas. Si bien hay un lógico ida y vuelta, perfectamente podemos estar agotados físicamente pero muy cargados de esta energía, o por el contrario estar en buen estado físico pero carecer de ella.

Este tipo de energía se relaciona con lo que llamamos “buena Vibra”, con las emociones positivas, la creatividad, el amor, la alegría.


Nos sentimos bien anímicamente cuando estamos cargados de esta energía, mientas que en la depresión se nos va casi por completo. Es por eso que su conocimiento y manejo es tan importante para nuestras vidas.

Está demostrado que un enfermo optimista, y que pone voluntad y su mejor disposición en curarse, tiene más chances de mejorar que un enfermo de su misma condición pero deprimido y desganado. Esa diferencia es justamente la energía mental a la que me estoy refiriendo.

Esta energía, también está íntimamente relacionada con la fe. Yo creo que cuando alguien reza lo que está haciendo en realidad es direccionar su energía hacia el fin deseado, canalizarla a través del rezo.

Desde los tiempos más remotos la humanidad ha buscado simbolismos para direccionar la energía. Religiones, supersticiones, hechizos y pócimas mágicas. Lo que importa no es el medio elegido sino el fin y la energía que realmente se ponga en eso.

Cuatro personas esperan una oferta de trabajo. Los cuatro se capacitaron, hicieron esmeradamente su currículum y recorrieron diario en mano toda la ciudad. Es decir, hicieron por igual todos los pasos directamente conducentes para obtener su objetivo.


Pero además, el primero le rezó con pasión a Dios y le encendió unas velas a San Judas. El segundo llevó a todas las entrevistas su ropa y bolígrafo de de la suerte porque son sus cábalas en las que confía. El tercero, que no creía en nada de esto, tenía una gran confianza en si mismo y la seguridad interna de que lo conseguiría si se lo proponía. Es cuarto, en cambio, llegó a su casa y pasivamente se sentó a lamentarse que no creía que fuera a conseguir nada.

Este cuarto hombre, por más que estuviera igual de capacitado que los otros, seguramente no va a obtener el puesto. Su energía está bajísima y no hizo nada para direccionarla a su objetivo. Está desorientado, perdido, a la deriva.

Se está condenando en una profecía autorealizable, ya que directa o indirectamente su actitud influirá en su contra. Los otros tres, cada uno a su manera, están haciendo lo mismo. Direccionando su energía hacia su fin. ¿Importa como lo hagan? Yo no creo que el método haga la diferencia, aunque me gustaría estudiarlo estadísticamente si se pudiera. Más bien creo que importa el nivel de energía que maneja la persona, la intensidad de su deseo y de su confianza en lo que hace.

Por eso me parece que cada uno puede elegir el camino que prefiera para hacerlo. El que le haya dado resultado, el que le enseñaron de pequeño, el que más le simpatice. Mientras no sea dañino, ridículo o complicado, cualquier cosa sirve. Y sinceramente, pienso que cuando menos símbolos se necesiten y más directa sea la conexión entre nuestra energía y nuestro fin, menos “filtraciones” habrá en el camino. Lo importante es hacerlo, y con la máxima concentración y confianza posible. Creer en que podemos hacer más que lo directamente evidente para conseguir lo que deseamos, y hacerlo sin privaciones, al máximo de nuestro potencial.

La energia negativa y los malos deseos.

Lamentablemente, también existe la contracara de esta energía, que es objeto de la magia negra y del “mal de ojos”. Esta es mucho más delicada porque sus consecuencias pueden ser nefastas. Está atada al instinto de muerte y a las peores lacras de la humanidad.

¿Quien no ha oído alguna vez de alguien que descuidadamente dijo a otro “ojalá que te mueras” y al poco tiempo ocurrió?

Sobran las anécdotas de estudiantes que por un examen desearon que se enfermen sus profesores y terminaron sintiéndose culpables cuando aconteció de verdad, y con más fuerza de lo que esperaban. De insultos en el tránsito que terminan en un accidente mortal para el insultado a pocos metros. Nos han llegado oscuras versiones de maleficios o maldiciones.


La energía negativa es una realidad de la que hay que alejarse tanto como nos sea posible.

Y no basta con una cintita roja contra la envidia para estar a salvo. El paso fundamental para eliminar la energía negativa de nuestras vidas –o mantenerla alejada- es ser los primeros en desalojarla de nuestra mente.

Habida cuenta de su existencia y realidad, no podemos desearle el mal a nadie. Absolutamente ningún tipo de mal a ninguna persona. La energía negativa se mueve y retroalimenta entre quienes le dan cabida. Afecta al que la recibe, pero vuelve al que la emitió.

Y esto es claro como el agua: si se quiere ser feliz hay que dejar de lado los odios y los rencores; la envidia, y los resentimientos. En nuestro camino a la virtud tenemos que desalojar a todas las emociones negativas.

Se trata de ser el primero en dejar de tirar piedras, y retirarse del combate. Luego de un tiempo ya no recibirás ningún piedrazo.


Que la palabra ojalá siempre venga acompañada de pensamientos positivos.

Los piedrazos de energía negativa a veces pueden ser dirigidos a nosotros mismos. Por ejemplo esto es lo que ocurre cuando nos insultamos, pensamos que no valemos nada, que no merecemos nada, cuando nos tiramos abajo. Tenemos que tener cuidado con estos instintos destructivos, y ser concientes de que su alcance puede ser mucho mayor que el aparente.

Otra forma de energía negativa es la que proviene de las experiencias dolorosas, noticias de tragedias, etc.

Una persona sensible, al ver en la televisión, escuchar en la radio o leer sobre una noticia terrible, o al presenciar un accidente o un acto delictivo, se carga de una energía negativa que percibe como un gran dolor. A veces pueden darle náuseas o sentir un nudo en el estómago. No puede proseguir con sus actividades normalmente, ni recuperar su nivel de energía normal hasta no deshacerse de alguna manera de esa fuerte impresión.

Milagrosamente, al “compartirlo” con un ser querido el dolor se alivia. La persona siente como que se quitó un peso de encima, y ya está en mejores condiciones para procesarlo y retomar su vida normal. ¿Pero a qué precio? Ahora la persona con la que se desahogó, se ha cargado de esa energía negativa. En cierta medida la energía se trasladó al otro, y ahora este se quedará sintiéndose igual de mal que el primero, y necesitará a su vez descargarse con otra “víctima”.

De este modo, la energía negativa circula, se potencia, perjudica al mundo en general. Pues bien, es visible que la actitud positiva ante estas situaciones sería -cuando nos llega- cortar la cadena. Para lograrlo, tenemos que canalizar esa energía negativa por otros medios, y no mediante el traspaso a otra persona.

Esos medios podrían incluir la descarga de energía física como practicar un deporte, correr, o gritar, asociándolo mentalmente a la descarga de la energía negativa que nos ha invadido. Llorar, desde ya, o descargar nuestra furia por escrito, y luego quemar lo que escribimos. Rezar con fervor por los damnificados directos del hecho en cuestión, y luego cargarnos de energía positiva de las formas que veremos en el próximo punto. De esta manera, lograremos eliminar la energía negativa sin pasársela a otro. Seremos como un cable a tierra que ponga fin a su poder.

Claro está que en determinadas situaciones que nos tocan muy de cerca, el caudal de energía negativa que nos quitamos al compartir lo sucedido puede ser notablemente mayor que el que percibe la persona a quien se lo trasladamos. De este modo, aquel podrá con mayor facilidad eliminarla. Y nos habrá hecho un gran favor.

En todo caso, tenemos que estar seguros de que la persona este conciente de que va escuchar algo que le puede hacer daño, y no obstante ello desee hacerlo para ayudarnos.

Sin ir a los extremos, podemos notar que este tipo de situaciones en escalas domésticas se presentan a diario en nuestras vidas. Nos indignamos por ejemplo por una situación del tránsito o por un mal servicio público. Nos quedamos afectados por una película fuerte, o por una anécdota que escuchamos. La decisión es nuestra: transmitir o eliminar.

Por supuesto, si transmitimos la energía negativa a nuestro entorno, esta volverá a nosotros. Como clave entonces podemos recordar dos simples pasos:

1- Evitar todo medio de comunicación o persona que nos trasmita energía negativa.(noticieros, películas violentas o muy tristes, personas chismosas o morbosas)

2- Prestar atención antes de hablar y evitar todo tipo de comentario que traslade nuestra energía negativa a los demás. (anécdotas trágicas, críticas a terceros, pensamientos pesimistas) Sólo decir cosas buenas, que transmitan energía y optimismo. O informaciones importantes. O si no callar.

Eliminada la energía negativa de nuestras vidas, sólo nos queda aumentar nuestra energía mental positiva, y aprender a utilizarla y mantenerla.

Formas de conseguir la energia

Todos tenemos un nivel de energía de base, que se puede ver sensiblemente aumentado en los momentos de euforia y felicidad. En estos momentos nos sentimos llenos de ganas de hacer cosas buenas, inspirados, con mucha capacidad para dar amor. Y cuando lo hacemos la energía vuelve hacia nosotros multiplicada, porque los actos positivos generan más energía positiva, y entramos en un círculo virtuoso del que no desearíamos caer nunca.

¡Qué bueno sería poder mantener esos niveles de energía casi permanentemente! Lo bueno es que los conocemos, a todos nos ha pasado. Y cuando estamos sin ganas de hacer nada, o con la autoestima por el suelo debiéramos evocar esos momentos, y pretender, si no llegar a ellos, por lo menos acercarnos y tener un nivel de energía de base cada vez mayor. Esto va a ser una ayuda el día que estemos enfermos o pasando por malos momentos. Lo que podamos aumentar nuestro nivel de energía en las buenas nos va a servir de sustento cuando estemos en las malas.

Pero, ¿cómo se consigue la energía? Algunas formas son:

- Sintiendo amor. Tenemos en frente a un ser querido, y nos detenemos a observarlo, a escuchar lo que dice, recordando cuanto lo queremos. Potenciando el sentimiento al máximo que dé nuestro corazón, amando activamente. No es necesario tener la persona al lado para hacerlo, podemos mirar una foto, o tan sólo pensar en él o ella.

- Expresando el amor. Además de sentirlo para nuestros adentros. Decir “te quiero” dar una caricia o un abrazo, escribir una carta, hablarle al ser amado de sus virtudes y de lo orgullosos que estamos de ellos, es una forma de potenciar nuestra energía, y también llenar de energía a la persona amada.


- Admirando la belleza del paisaje, la naturaleza, una flor… cualquier cosa. Potenciando el sentimiento de belleza y admiración, logrando asombrarnos de lo cotidiano. Cuando vivenciamos la exaltación de la belleza nos inunda la energía.

- Mirando el Cielo y las estrellas, e intentando concebir su infinitud y nuestra pequeñez. Siendo concientes de la inmensidad del espacio y del tiempo. Pensando en el milagro de nuestra existencia: de la nada a algo, del big-bang a la Tierra, de la tierra a la vida, de la vida al hombre, del hombre primitivo a lo que somos hoy, y a nuestra propia existencia individual.

- Practicando tu arte, tu hobbie, deporte, o lo que más te guste. En contacto con tu centro creativo y con tus mejores virtudes.

- Rezando: alabando a Dios, valorando y agradeciéndole intensamente por tener la oportunidad de vivir esta vida, y por todo lo bueno que tenemos.

- Meditando. Practicando diversos tipos de relajación y meditación creativa.

- Escuchando música, ya sea de fondo o como actividad principal. Elegir la música que nos llegue al corazón, y sentirla intensamente.

- A través de la comida. Ingiriendo alimentos livianos y puros como frutas y hortalizas mientras masticamos lentamente disfrutando a plena conciencia de su sabor y textura, y pensando en su origen noble. Sintiendo como con cada bocado nuestra energía aumenta.

- A través del relax, de un baño de inmersión, una sesión de spa, o una caminata bajo la brisa fresca. Dejando las preocupaciones de lado, dándole bienestar al cuerpo y descanso a la mente.

- Durante el sueño. Mientras dormimos recargamos nuestra energía física. Lo mismo podemos hacer con la mental si aprovechamos los sueños para ello. Recordar un sueño hermoso nos hace despertarnos felices, con ganas de empezar el día con todo, mejor que como nos fuimos a dormir.

- Recordando vívidamente los mejores momentos de nuestra vida. Trayéndolos a la mente con todo su esplendor, como si los estuviéramos viviendo de vuelta. Puede ser el nacimiento de nuestro primer hijo, nuestro primer beso, nuestra boda, aquel regalo tan esperado de la infancia… todo lo que nos haya hecho rebosar de felicidad. Traerlos al presente nos devuelve la energía tan intensa de aquellos momentos mágicos.

Juntos haremos un mundo mejor

Morella

10/15/2010

pensamiento para el dia de hoy

Vivo en gratitud, es un constante sentimiento en . Sé que si permanezco la mayor parte del día con un sentimiento de agradecimiento, el Universo me envía más razones para vivir en gratitud. Agradezco a la vida por este maravilloso descubrimiento.
Fuente: Pensamientos Poderosos

10/14/2010

Pensamiento del dia

Me alegra lo que tengo ahora. Sé que nuevas y magnificas experiencias me esperan por vivir. Recibo lo nuevo con los brazos abiertos. Confío en que la vida será maravillosa.

10/13/2010

Los siete chacka


Los siete chackas, son centros de energia, que brinda importantes ideas y herramientas para la integridad basadas en la ciencia del sistema energetico de que esta dotado el cuerpo. Esta ciencia viene de la sabiduria de las escuelas espirituales del mundo para mostrarte como puedes nutrir el alma por medio de siete etapas de crecimiento personal. Se incorpora asimismo una vision general de algunas tecnicas que ayudan al equilibrio energetico del cuerpo. Entre ellas la Meditacion, las Afirmaciones y las Visualizaciones..!!!
Fuente: Mundo Mistico

10/12/2010



EL PERDÓN

Un rayo de luz para el alma


El acto de perdonarse a sí mismo cambia la energía y las estructuras físicas de tus células y de tu ADN. La culpa es una emoción muy poderosa, misma que nos empequeñece. La culpa en sí, por decirlo de alguna manera, cierra los sistemas de energía de tu cuerpo y por lo tanto disminuye y, en casos extremos, bloquea el flujo de la Energía y el Amor Divinos hacia todo el cuerpo. Como cada una de tus células tiene conciencia, ellas también pueden llevar la esencia y la energía de la culpabilidad dentro de ellas, lo cual hace a su energía más densa. Con esta energía más densa fluyendo a través de todo nuestro cuerpo y en los núcleos mismos de las células, las enfermedades con las que han trabajado ustedes en su lucha por lograr el crecimiento espiritual y la luz, dejan un residuo. Esto sucede aunque ustedes piensen que han sido curados. Este residuo que permanece en el cuerpo debido a que ustedes no saben perdonarse a sí mismos actúa como un anteproyecto para la creación de la misma enfermedad o de una similar. Es posible, sin embargo, que este anteproyecto de energía densa pueda migrar de una parte del cuerpo a otra.


Así es como funciona. Tú sigues una disciplina espiritual y escoges trabajar conscientemente sobre una u otra área de crecimiento, o sobre una enfermedad en particular, o sobre el perdonar a otra persona. Tú haces el trabajo con la energía y con lo que ves como el trabajo de perdonar; pero al hacerlo, te concentras más en liberar y perdonar a la otra persona, sin realmente trabajar en la verdadera cuestión, que es el perdonarte a ti mismo. Muchos de ustedes están haciendo esto a medias, porque la parte de ustedes que en este momento está espiritualmente consciente condena a las otras partes por haber estado tan equivocadas y por haber desperdiciado tanto tiempo. No puedo expresar la importancia tan grande que tiene el perdonarse a uno mismo, porque este perdón y esta aceptación de uno mismo son las claves para sobrevivir a los cataclismos de un mundo turbulento. El perdonarse a uno mismo y la aceptación de uno mismo tienen una influencia positiva directa sobre el funcionamiento del sistema inmunológico.

Muchos creen que el acto de perdonarse a sí mismos para mejorar su salud provoca un conflicto de causas. Ellos creen que solamente perdonarán para mejorar su salud. Sin embargo, yo les digo que en sí mismo el acto de perdonar, y hablo especialmente del perdón a uno mismo, los llevará a estar más en contacto con la luz de su alma, donde no existe un conflicto de causas. La estructura del Universo es de luz y amor, y para que esa luz y ese amor fluyan hacia los lugares donde la luz y el amor no llegan, ese flujo debe ser abierto para convertirse en un flujo mayor. El perdón es una de las cualidades universales de clemencia que ayuda a desbloquear y así permite que la luz y el amor fluyan. El acto de perdonarse a sí mismos, y el proceso que atraviesan ustedes en los niveles físico, emocional y mental, les enseñarán mucho acerca del funcionamiento de la psique humana. Por lo tanto, los capacitará y fortalecerá para que puedan abrazar a otros con compasión y auténtico perdón. El verdadero perdón sólo puede venir de un corazón libre de culpas, de un alma que se han perdonado realmente y que se encuentra llena de la luz de la aceptación de sí misma.

Así que, ¿qué es el perdón? ¿Cómo podemos aprender a perdonar, y cuál es el proceso detrás del perdón? Muchos de ustedes tienen miedo de iniciar el proceso del perdón porque sus motivos no son muy claros, y entonces sienten que no están realmente perdonando. Perdonar es escoger cambiar un pensamiento, una creencia y una emoción con respecto a otras personas y situaciones. Como todo en el Universo es energía, el perdón también es un proceso de transformación de energía. Tanto el perdonar como el no hacerlo es una elección. Cuando existe alguien en su vida a quien ustedes creen no poder perdonar, entonces la energía de esa persona y de esa situación permanecen dentro de su aura. Esto significa sencillamente que el perdón es como cualquier otro proceso de auto-curación.

Porque el perdón en sí mismo es un proceso de desenredar aquellas partes de los cuerpos mental y emocional que se encuentran enredadas en las energías densas que la situación con la otra persona conlleva. Además de esto, hay líneas de energía que existen entre cada uno de ustedes y cada una de las personas con quienes hayan tenido un intercambio alguna vez, sin importar qué tan triviales hayan sido estos intercambios. En esencia, su aura tiene memoria genética, y esto es lo que dispara la intuición, déjà vu, y algunas campanas de advertencia.

Así que cuando ustedes encuentran imposible perdonar a otro, permanecen energéticamente conectado a esa persona. Por lo tanto, están permitiendo que el dolor, el abuso y el trauma permanezcan con ustedes. Esto, queridos míos, es una elección. El perdón no es algo que ustedes pueden o no pueden hacer. Es simplemente un asunto de elegir cambiar sus pensamientos, creencias e ideas acerca de una situación en particular o de una persona en su vida.

El perdón es el aspecto más importante de su crecimiento espiritual, y es el perdón de uno mismo lo que les da a ustedes la llave para lograr la luz de sus almas. Cuando van a ver a un sanador o a un doctor, en esencia están tomando parte en la práctica del auto-perdón. Esto es así porque la sanación activa libera energías que se habían solidificado dentro de su aura, y la sanación se lleva a cabo con base en una decisión –ya sea consciente o inconsciente- de perdonarse a ustedes mismos o a otra persona.

Todo es energía en el Universo, así que libérense de la duda con respecto a la motivación por lo que se refiere al perdón. Muchos de ustedes que ya llevan algún tiempo en algún camino de crecimiento espiritual pueden ver los beneficios que se obtienen al traer más luz a su aura y no dudan con respecto a los motivos para trabajar conscientemente en su aura como energía. Así que, ¿por qué dudan cuando trabajan en otro aspecto del Universo que también es energía? Lo que cuenta es su intención de vivir en más luz. Los Guías y los Maestros Espirituales no ven todos los conceptos erróneos de la personalidad; nosotros sentimos la intención del alma.

En esencia, queridos míos, al no perdonar a otro, al no permitir que su energía los eje, están permitiendo que el dolor y el abuso continúen. Es tan sencillo como eso. Así que la única decisión que tienen que tomar con respecto al perdón es ésta: ¿Estoy dispuesto a dejar ir el dolor y el abuso? ¿O voy a permitir que esta persona o esta situación me persiga el resto de mi vida?

Además, el acto de perdonar también permite a la otra persona que siga avanzando, ya sea que se encuentre aún en el medio ambiente de ustedes, en otra ciudad o incluso en otra dimensión. Cuando ustedes cambian el modelo de energía que esta persona o este suceso han provocado para que ustedes lo impriman en su aura, entonces ustedes también liberan a esta persona en un nivel energético.

Mientras ustedes no sean capaces de perdonar y liberar a una persona de su culpa, o de la responsabilidad de su sufrimiento, esta persona permanece energéticamente unida a ustedes en uno o más niveles. El perdón crea armonía en el Universo porque ustedes están dando a la otra persona un pasaporte hacia una mayor libertad y felicidad. Al hacer eso, ustedes se están comprando un pasaje de primera clase para un viaje al paraíso.

En esencia, si ustedes han sido violados, abusados física o sexualmente, o denigrado verbalmente por uno de sus padres, maestros o alguna otra autoridad, están todavía viviendo como el abusado, el violado y el denigrado mientras no perdonen y liberen a estas personas y situaciones. Ustedes escogen vivir su vida con otra identidad si así lo desean. Esto es una elección.

Muchos de ustedes creen que de alguna manea deben conocer a las personas en un nivel físico para verdaderamente perdonarlos. Esto no es así. Su Ser Superior también les permite a ellos encontrarse en la situación de ser los abusadores con el propósito de permitirles su propio crecimiento espiritual. Aunque esto sea un poco difícil de creer para ustedes, su abusador verdadero tiene un Ser Superior y un Alma que los ama. Este Ser Superior está consciente de la falta de perdón por parte de ustedes o de su perdón. Él ayudará al crecimiento de la personalidad como una respuesta a los cambios energéticos que ustedes hagan en el proceso del perdón. Así que, aunque ustedes no vuelvan a verlos otra vez, ellos sabrán –en un nivel más profundo- que ustedes los han liberado para su crecimiento y su avance. Esto también se aplica a aquellas personas en su vida a quienes ustedes aún no han perdonado verdaderamente y que ya no se encuentran enfocados dentro de una realidad física. Estas almas que ya han pasado a otros mundos y dimensiones pueden muy a menudo volverse más sensibles en un nivel consciente de la falta de perdón por parte de ustedes hacia ellos. Uno de los más grandes regalos que pueden dar a alguien que abusó de ustedes mientras estuvo físicamente presente en la Tierra es el de liberarlo con alegría y con perdón. Esto le permite avanzar en su crecimiento.

Piensen, queridos míos, que el mundo es un escenario y que USTEDES escogen a todos los autores y todas las escenas, incluyendo los de su infancia, antes de llegar. Ustedes, junto con las Almas de sus abusadores y atormentadores, escribieron la trama juntos. Depende de ustedes el permitir que la telenovela se repita una y otra y otra vez.

EJERCICIO

Inhala profundamente llevando el aire a tu bajo abdomen y exhala otra vez como si estuvieras dejando salir todos tus problemas y preocupaciones del día. Empieza también a respirar lentamente llevando el aire a la parte superior de tu pecho, e imagínate que la parte posterior de tu cuello se está abriendo, creando un túnel a través del cual las energías pueden fluir hacia arriba a través de tu cuerpo hacia el cosmos, y desde el cosmos hacia abajo, a través de tu columna vertebral hacia tus piernas y tus pies. Esta visualización te ayudará a fluir con las energías de esencias divinas y creativas.

Luego, visualiza una luz en el centro de tu pecho, que es tu Centro del Corazón. Ve cómo esta luz se vuelve más y más brillante a medida que continúas inhalando y llevando el aire hacia la parte superior de tu pecho. Empieza a abrir tu corazón más y más, permitiendo que mayor cantidad de luz fluya hacia adentro y hacia afuera de este centro de amor divino. Imagina la luz más bella que tú puedas visualizar; puede ser blanca, dorada o cualquier combinación de colores que tú sientas que demuestra el amor que tienes dentro de tu corazón. Continúa con esta visualización hasta que sientas que has logrado centrarte dentro de ti mismo y que estás en paz contigo y con el mundo.

Ahora, imagínate que estás sentado o parado en el centro de un triángulo formado por rayos de luz dorada. Observa cuán brillantes y radiantes son estos rayos de luz dorada. Date cuenta de que estos rayos son de una vibración más alta que aquélla a la que tú estás acostumbrado, y siente la energía que te están transmitiendo mientras te encuentras sentado o parado en el centro de este triángulo.

Ahora, visualízate a ti mismo y observa los rayos de energía dorada que están saliendo de tu corazón y que se están uniendo a cada una de las puntas del triángulo. Ahora eres uno con el triángulo. Coloca en una de las puntas del triángulo la imagen de alguien a quien amas mucho, y le envías tus deseos de amor y paz, y siente cómo este amor se refleja alrededor del triángulo. Siente cómo cada partícula de luz dentro del triángulo y dentro de ti comienza a resonar con este amor. En otra punta del triángulo coloca la imagen de alguien o de algo a quien o a lo que le tengas mucho cariño. Puede ser tu mascota favorita, tu guía, la imagen de un ángel, o tu paisaje predilecto. Usa tu imaginación. Y permite que la misma resonancia de amor emane de tu corazón hacia esta esquina, y siente cómo la intensidad de todo el triángulo se eleva en vibración.

Finalmente, coloca la imagen de alguien a quien aún no hayas perdonado en la última punta del triángulo, y siente cómo la resonancia del amor fluye automáticamente hacia esta persona de alrededor del triángulo y desde tu corazón. Concéntrate una vez más en las primeras dos puntas del triángulo y permite que la resonancia del amor fluya automáticamente alrededor del triángulo y convierta así en un triángulo de amor.

Puedes hacer este ejercicio tan seguido como lo consideres necesario. El propósito de este ejercicio es el de elevar la vibración de cualquier energía que estés reteniendo en tu aura proveniente de otras personas y situaciones en tu vida y que tú todavía debes liberar. Este ejercicio es el principio para descubrir la Maestría; ya que los verdaderos Maestros transforman todas las energías en luz. Bienvenido al camino de los Maestros.

PERDONARSE A SÍ MISMO

Perdonarse a sí mismo es el aspecto más importante del crecimiento espiritual. No lo podemos pasar por alto mientras estemos en el camino de la ascensión desde las energías más densas del temor y la culpa, que son las que han envuelto a este planeta por muchos milenios. La humanidad lleva profundamente dentro de sus células la vibración y la frecuencia de la culpa y la vergüenza, y esto actúa como un muro de dudas entre el ser de la personalidad y el ser del alma.

Esta vergüenza se originó en el punto en el cual la humanidad empezó a cuestionar su propio valor y a colocarlo dentro del Universo. Se originó en el punto en el cual la mente intuitiva se preguntó a sí misma: "¿Quién soy yo?", tal como se ilustra en la parábola del Génesis. La vergüenza que ustedes han sentido a lo largo de milenios ha llegado ahora a un punto de transformación. Se está liberando de la estructura celular y el aura de la humanidad. Esta vergüenza se originó en los tiempos en que se insertó una amnesia para que pudiéramos comenzar a ejercer el libre albedrío para crear el amor como lo hacen los dioses co-creadores.

Les dije que hay sólo dos verdaderas emociones presentes dentro de su mundo, y que son el amor y el miedo. El amor es la única emoción verdadera, y se constituye en la piedra fundamental con la que se crea la Luz y toda la materia. El miedo empezó a existir cuando ustedes empezaron a experimentar una separación de la Luz y por lo tanto sintieron una separación ilusoria de la fuente del Amor. A medida que este miedo fue creciendo a través de los milenios, y de encarnación en encarnación, la humanidad empezó a retroceder y a recluirse en un rincón de miedo desde donde muchos lanzaron golpes en actitudes violentas, como defendiéndose a sí mismos de enemigos imaginarios. El verdadero miedo siempre ha sido: DIOS NO ME AMA, ESTOY SOLO, ABANDONADO; y NO MEREZCO NADA.

Con estos dos miedos firmemente enraizados, el hombre empezó a inventar dioses externos a la altura de los cuales tenía que estar, a quienes tenía que agradar o de quienes tenía que recibir la aprobación para poder ser considerado digno. Esto ha llevado a las guerras, a la violencia, a creer que existen las limitaciones y la escasez, la pobreza y la desesperanza en el planeta. Como resultado de estas creencias, la humanidad se ha preparado para defenderse de estos enemigos imaginarios que viven dentro de estas creencias. Esto a su vez los ha llevado a cometer actos de gran crueldad, tortura y tormento en contra de todas las formas de vida, en contra de su prójimo y en contra de la Tierra misma. La ilusión de haberse separado de Dios ha creado una atmósfera de miedo que es muy visible para nosotros los que estamos en los Reinos más Elevados, y que ha ocasionado que la humanidad se haya perdido dentro de una bruma, o un velo ilusorio, durante muchísimo tiempo.

Ahora es el momento de comenzar a quitarse estas capas de energías más densas que están auto-generando el miedo. Tú lo puedes hacer si te colocas en un espacio donde te perdones a ti mismo. Muchos de ustedes están cargando capas de vergüenza y miedo dentro de su aura y sus células, y mucha de esta vergüenza ni siquiera se puede explicar razonablemente, ni a ustedes mismos, porque ha estado energéticamente metida dentro de ustedes sin una causa aparente.

El primer paso para perdonarse a sí mismo es estar dispuesto a liberarse de la vergüenza. Significa estar dispuesto a avanzar sin límites ni temores, y a aceptar que -QUIZÁ- Dios sí los ama y los acepta como hijos de la luz. Esto significa estar dispuesto a aceptar tu propia divinidad y estar dispuesto a practicar la compasión contigo mismo. Una vez que has aceptado tu disposición a hacer estas cosas y que has manifestado tu intención para liberar todo el dolor, la culpa y la vergüenza de tu ser, entonces tu alma estará apoyada por las fuerzas más elevadas de luz en el Universo y podrán ayudarte a liberar todo tu dolor en la Luz. Sin embargo, es necesario que tú manifiestes tu intención de liberarte para que el Universo pueda ayudarte. Éste es un Universo de libre albedrío, y si es tu elección continuar en el miedo, entonces no hay nada que se pueda hacer para ayudarte. El universo siempre fortalece a aquellos que expresan su intención deliberada.

Desde la perspectiva de los Reinos más Elevados de la Luz, no hay nada que puedas haber hecho en esta vida, o en otra, que impida a los anfitriones celestiales y a tu alma darte su amor y su luz, o que haga que ellos te juzguen o te condenen de alguna manera. Tú eres el único capaz de juzgarte o castigarte. El amor incondicional empieza con uno mismo, al igual que el perdón.

No podemos poner suficiente énfasis en cuán importante será en los años venideros el liberar toda culpa y vergüenza de tu cuerpo, porque los cambios que se están llevando a cabo en la Tierra activan e intensifican todas las energías que están presentes. Por lo tanto, si tú te concentras en la belleza, la paz, la abundancia y la salud, entonces estas cosas aumentarán. Del mismo modo, si te concentras en el miedo, la pobreza, el peligro y las enfermedades, entonces estas cosas aumentarán. La misma naturaleza de la materia y las energías presentes sobre este planeta están cambiando. Las energías presentes se están volviendo más fluidas y flexibles, y reaccionan más rápidamente a tus pensamientos y deseos. Por lo tanto, tus pensamientos y tus deseos son capaces de tener un efecto mayor que el que hubieran podido tener antes. Tú puedes optar por usar este poder en beneficio de todos enfocándote en lo bueno de tu vida.

EJERCICIO

Para el proceso de perdonarte a ti mismo es recomendable la práctica de la meditación diaria, en un lugar donde puedas estar en silencio y no seas molestado por lo menos durante veinte minutos. Haz que este tiempo sea especial para ti; toca una música suave y relajante que te guste; quizá quieras encender algunas velas y prender incienso. Haz lo que tú consideres que te ayuda a estar en paz y centrado.

Cuando empieces esta meditación, manifiesta tu intención de estar dispuesto a liberar todo dolor, culpa y vergüenza de tu cuerpo y de tus sistemas energéticos, y llama a las Fuerzas de Luz en el Universo para que te ayuden en este trabajo de liberación.

Cierra tus ojos, tranquiliza tu respiración e imagina una luz blanca dorada brillante que entra en tu cuerpo a través de tu corona. Gradualmente lleva esta luz, con tu respiración, a cada parte y a cada célula de tu cuerpo, y visualiza cómo las energías densas y grises son liberadas y limpiadas por esta luz. Finalmente, agradécete a ti mismo y agradece a la luz por la transformación que acaba de tener lugar.

Morella
Juntos haremos un mundo mejor


Namaste