10/19/2010

LA PAZ EMPIEZA CONMIGO

El Dr. Len señala que siempre necesitamos recordar esa vieja frase:

“La paz empieza conmigo.”


Si no hay paz en el mundo, necesita empezar individualmente con cada uno de nosotros.

Ho’oponopono se trata de buscar dentro de nosotros deudas, errores o bloqueos en nuestro subconciente que hace que se repitan como problemas, juicios, y todo tipo de problemas.

Los bloqueos son internos.

Ho’oponopono es decirle a la Divinidad dentro de nosotros “Lo siento, por favor perdóname por lo que sea que esta pasando en mí que causa esta experiencia de ésta forma en el mundo”

Tomando la responsabilidad al 100%

Cuando tomamos la responsabilidad al 100% de lo que experimentamos en nuestras vidas, estamos esencialmente diciendo “Soy 100% responsable, el problema está dentro de mí, y me gustaría que Tú convirtieras lo que sea este recuerdo, deuda, bloqueo, error o problema, en nada”.

Y cuando la Divinidad convierte el bloqueo o memoria en nada, regresamos a nuestro estado original que es Cero o la claridad.

Solo cuando tenemos claridad puede la Divinidad darnos visión, inspiración y todo lo que es perfecto para nosotros.

Sólo necesitamos mirarnos.

El Dr. Len dice que a medida que experimenta cosas en su vida, el regresa a su limpieza, porque el sabe que “La Paz empieza conmigo”.

El Dr. Len dice que el desea tomar responsabilidad al 100% por las experiencias de su vida, y cuando tiene problemas y molestias, constantemente se recuerda a sí mismo que la fuente de todo está dentro de él.

El problema está dentro de nosotros.

Cuando deseamos ser 100% responsables por lo que experimentamos en nuestras vidas, cambiamos nuestra percepción del mundo, y las causas de cambio en el mundo.

Ho’oponopono se trata de tomar 100% de responsabilidad por los problemas dentro de nosotros.

Buscar afuera de nosotros para resolver los problemas del mundo no funciona.

Cambia la forma en que percibes a la gente.

Nuestro trabajo es soltarnos de cómo percibimos a las otras personas.

Al ver a nuestro propio mundo y estándo en paz con nosotros mismos primero, traemos también paz al mundo (no alrevés).

Ho’oponopono enseña que cuando vemos a la gente y las situaciones y las juzgamos, necesitamos hacernos una limpieza diciendo en la mente “Lo siento por lo que hay en mí que hace que perciba ésto de cierta manera”.

El cambio debe ocurrir primero en nosotros.

Experimenta a la gente en la forma en que la Divinidad los creó.

El Dr. Len señala que nunca experimentamos las cosas correctamente, pero siempre experimentamos nuestra reacción a ellas.

Cuando conocemos gente, no los experimentamos en la forma en que la Divinidad los creó, por lo que necesitamos hacernos limpieza contínua diciendo a la Divinidad: “Lo siento por lo que hay en mí que esta causando que no experimente a la gente en la forma en que tú los creaste”.

Al hacerlo, le pedimos a la Divinidad que cancele los recuerdos dentro de nosotros, que causan que reaccionemos con la gente, y no veamos lo que son verdaderamente - Seres Divinos.

Una vez que dejamos ir el dictado de nuestros recuerdos con la limpieza, los recuerdos dejan de repetirse, y no solo ese recuerdo deja de sonar, pero muchas otras memorias que estaban al mismo tiempo repitiendose sin darnos cuenta.

Ho oponopono es pedirle a la Divinidad que remueva las fallas de nuestra alma y mente subconciente para que veamos a la gente como seres perfectos, de la forma en la que la Divinidad los creó, y cuando interactuamos con ellos, ellos responderán siendo perfectos. Si queremos ver a la gente sin problemas, necesitamos eliminar nuestros problemas primero.

Ho oponopono es solo trabajar en nosotros mismos, y buscar en los datos y la información de nuestra mente subconciente la causa que afecta a nuestras vidas.

El enojo es una memoria repitiéndose.

El Dr. Len dice que cuando la gente está enojada, no es la persona quien tiene el enojo, sino la memoria que reproduce el enojo.

El dice que si sabemos ésto y lo recordamos, podemos cambiar este dato.

El Ho oponopono que hacemos no es acerca de cambiar a otras personas, porque las personas son perfectas. Lo que es imperfecto es el dato, y el Ho oponopono se trata de pedir a la Divinidad el que estos datos se conviertan en Cero.

100% responsabilidad por nuestras experiencias.

Cuando hacemos Ho oponopono, le decimos claramente a la Divinidad: “Soy 100% responsable por mis experiencias, y algo pasa en mí (algun dato o memoria) y esta formando esta experiencia, y me gustaria ser 100% responsable de eso. Lo siento…”

Borrando recuerdos reproduciendose en la mente subconciente.

Como humanos, tenemos “cosas” que pasan que no podemos evitar por los recuerdos que se repiten en la mente subconciente, y nos evita que experimentemos a la Divinidad.

Ho oponopono sirve para borrar esos recuerdos que nos alejan de la Divinidad.

¿Quienes somos?

El Dr. Len dice que podemos ser nuestros propios terapistas/gurus/sanadores, y que todo lo que tenemos que hacer es responder un par de preguntas; la mas importante es “Quien soy”

De acuerdo con el Dr. Len, esa es la mas importante pregunta de todas, pero desafortunadamente, la mayoria de la gente no sabe quién es.

El dice que si sabemos quienes somos, sabremos tomar el 100% de responsabilidad de todo lo que experimentamos en la vida.

Todos somos hijos de la Divinidad, y somos su copia exacta, que es un estado natural de claridad infinita, y nuestro trabajo es regresar a ese estado original de claridad, vacio y de infinito.

Ho oponopono se trata de borrar y limpiar los bloqueos en nuestra mente subconciente para volver a la claridad Cero, y solo asi viene la Inspiración de la divinidad en esa claridad.

¿Cuál es el problema?

Lo otro que necesitamos saber, de acuerdo con el Dr. Len, es “Cual es el problema y donde está el problema?

Todos los problemas son memorias reproduciendose en nuestras mentes subconcientes.

Siendo claro e Infinito

Ho oponopono es trabajar en dejar ir los bloqueos de nuestra vida que evitan que seamos Uno con la Divinidad.

Cuando estamos claros, somos capaces de movernos por la vida sin experimentar sobresaltos, enojos, resentimientos, culpas o problemas.

Limpieza en el nombre de las personas.

El Dr. Len dice que cuando la gente se registra para sus seminarios, el trabaja en sus nombres antes de entrar al salón.

El lo hace porque esta tratando de reducir “montones de cosas” (recuerdos y datos en la mente subconciente). El dice que si no lo hace, se notará en la clase y la clase será un desastre y se atorará porque el no se preparó para ellos.

El Dr. Len siempre se hace su limpieza de Ho oponopono-antes, durante y despues de cualquier cosa que haga.

La Divinidad sabe nuestra conexión con la gente que no hemos conocido, y cualquier recuerdo en común que tengamos con ellos, y cuales son importantes para deshacernos de ellas.

Hablando con la Divinidad, que sabe todo

Ho oponopono es hablar con la Divinidad, que lo sabe todo, y hace cambios, porque no tenemos ninguna idea de qué pasa en nosotros que pueda afectar a otras personas.

Hay una parte de nosotros llamada “el Creador Divino”, y esa fuente sabes que es lo que pasa. Por eso podemos entonces cancelar la información y datos en nuestra mente subconciente.

El Intelecto no puede cancelar recuerdos erróneos.

Nuestro intelecto no tiene la habilidad de cancelar memorias erróneas en nuestra mente subconciente porque no es su función.

La función del intelecto es escoger si somos responsables al 100 % de todo lo que experimentamos en la vida (o no).

Los recuerdos toman decisiones por nosotros.

Hay suficientes investigaciones que prueban que en cada segundo, hay 11 millones de piezas de datos ocurriendo, pero nuestra mente conciente es solo capaz de manejar 15 de ellos. (Tor Norretranders-The User illusion).

Esta tambien científicamente comprobado que nuestra mente conciente no toma decisiones. sino que los recuerdos en nuestra mente subconciente definen las decisiones que tomamos.

Son los recuerdos los que nos hacen juzgar, enojarnos, resentirnos y la mente conciente no toma decisiones.

Director de una orquesta sinfónica.

El Dr. Len usa la analogía del director de orquesta para explicar la limpieza de Ho oponopono.

“La orquesta siempre se afina antes de empezar, y eso es la limpieza de Ho oponopono, porque como nos afinamos nosotros, los demas lo haran tambien. Pero si estamos desafinados, sentiremos incomodidad”.

El Dr. Len dice que cuando cambiamos los datos en nosotros que tenemos en comun con otra gente, los borramos en nosotros y en ellos tambien.

Resumido de “Zero Limits” de Joe Vitale y el Dr. Len.

10/18/2010

OMMMMM!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Qué es Ho'oponopono

Ho'oponopono significa , "corregir" o "rectificar un error." , conectarce con la divinidad.
Ho'oponopono es un proceso simple. Como el dijo: "Si lo hago mas dificil ustedes estarian mucho más interesados".
Ho'oponopono es acerca del perdón, es acerca de tomar responsabilidad de tu vida. Se trata de descubrir tu verdadero ser y conectarte con la divinidad .

Como Ihaleakala dijo: "Esto es lo maravilloso de este proceso. Ustedes no lo van a entender, es como la Internet. Ustedes no entienden todo lo de internet Ustedes simplemente van a la Divinidad y le dicen, "Podemos bajar el archivo?" y la Divinidad lo baja, y luego ustedes reciben la informacion que necesitan. Pero debido a que nosotros no sabemos quien somos, nunca bajamos la información directamente de la internet. En vez vamos afuera. Pero esto es "un trabajo interno" Si vos queres ser exitoso, es un trabajo interno. Trabajá en voz mismo no afuera de ti mismo".

Cómo funciona...

  "Nosotros somos la suma total de todas nuestras experiencias, lo que significia que estamos sobrecargados con nuestras experiencias del pasado. Cuando nosotros experimentamos stress o miedo en nuestras vidas, si miramos con cuidado, nos daríamos cuenta que la causa esta situada en nuestra memoria.

Son las emociones que estan ligadas a estas memorias que nos afectan ahora. El subconcente asocia una acción o una persona en el presente con algo que paso en el pasado. Cuando esto ocurre, las emociones son activadas y se produce el stress. El propósito principal de este proceso es descubrir la Divinidad dentro de uno. Ho'oponopono es un regalo profundo que nos permite desarrollar una relación con la Divinidad dentro de nosotros y aprender a preguntar en cada momento nuestros errores, palabras y semillas o acciones para que sean limpiadas. El proceso es escencialmente acerca de la libertad, la completa liberación del pasado." 

El amor es todo lo que existe. Ama a tu projimo como a ti mismo. Hemos sido educados con la creencia que debemos amar a nuestro projimo y nos olvidamos de amarnos a nostros mismos. Como podemos amar a otra persona si no comenzamos con nostros mismos? Aca es donde Ho'oponopono ofrece un camino simple. Todo vuelve a lo mismo: conocete a ti mismo, amate a ti mismo y cambia tu mundo. 

"Nosotros nos estamos matando a nostros mismos o nutriéndonos a nostros mismos. No existe un camino intermedio."

TU Y HO´OPONOPONO

10/17/2010

LA ENERGIA!!!






Introduciendo el concepto de Energia.


La palabra energía tiene muchas acepciones. Hay varios tipos de energía (calórica, lumínica, electromagnética, cinética, potencial) que se comportan de maneras muy distintas y sin embargo se engloban en la misma palabra. Quizás por ser “algo” y no ser “materia”. Y en el plano humano la palabra se utiliza para denominar muchísimas cosas distintas, algunas de ellas equivocadas, o ambiguas. Así por ejemplo se habla de equilibrar nuestros centros energéticos, poner los dedos de determinada forma para dejar fluir la energía, tomar una bebida o medicamento energizante, formar un campo de energía positiva a nuestro alrededor, o conectarnos con la energía del universo. Se menciona como energía vital al rasgo distintivo entre la vida y la muerte, o se dice que el amor es la energía divina. La palabra “energía” queda huérfana, no queda claro a qué se están refiriendo, se mezclan las acepciones conduciendo a falacias y errores de interpretación.


Por esto mismo, voy a intentar hacer una precisión sobre el tipo de energía a la que voy a referirme a lo largo de todo este capítulo. Y ésta es concretamente la energía mental humana. La misma no está tipificada ni se puede medir por ahora como la luz o la electricidad, pero seguramente en algún momento se encontrarán los medios para hacerlo. Esta energía puede tener que ver con la energía física, pero es importante distinguir que no es lo mismo.

La energía física está muy ligada a lo que comemos, el ejercicio que realizamos, las vitaminas que tenemos en el cuerpo, nuestro nivel de glóbulos rojos, etc. Cuando decimos “estoy sin energías para hacer nada” o “voy a comer algo para reponer energías” nos estamos refiriendo a ella.

La energía mental, en cambio, no está directamente relacionada a estas cosas. Si bien hay un lógico ida y vuelta, perfectamente podemos estar agotados físicamente pero muy cargados de esta energía, o por el contrario estar en buen estado físico pero carecer de ella.

Este tipo de energía se relaciona con lo que llamamos “buena Vibra”, con las emociones positivas, la creatividad, el amor, la alegría.


Nos sentimos bien anímicamente cuando estamos cargados de esta energía, mientas que en la depresión se nos va casi por completo. Es por eso que su conocimiento y manejo es tan importante para nuestras vidas.

Está demostrado que un enfermo optimista, y que pone voluntad y su mejor disposición en curarse, tiene más chances de mejorar que un enfermo de su misma condición pero deprimido y desganado. Esa diferencia es justamente la energía mental a la que me estoy refiriendo.

Esta energía, también está íntimamente relacionada con la fe. Yo creo que cuando alguien reza lo que está haciendo en realidad es direccionar su energía hacia el fin deseado, canalizarla a través del rezo.

Desde los tiempos más remotos la humanidad ha buscado simbolismos para direccionar la energía. Religiones, supersticiones, hechizos y pócimas mágicas. Lo que importa no es el medio elegido sino el fin y la energía que realmente se ponga en eso.

Cuatro personas esperan una oferta de trabajo. Los cuatro se capacitaron, hicieron esmeradamente su currículum y recorrieron diario en mano toda la ciudad. Es decir, hicieron por igual todos los pasos directamente conducentes para obtener su objetivo.


Pero además, el primero le rezó con pasión a Dios y le encendió unas velas a San Judas. El segundo llevó a todas las entrevistas su ropa y bolígrafo de de la suerte porque son sus cábalas en las que confía. El tercero, que no creía en nada de esto, tenía una gran confianza en si mismo y la seguridad interna de que lo conseguiría si se lo proponía. Es cuarto, en cambio, llegó a su casa y pasivamente se sentó a lamentarse que no creía que fuera a conseguir nada.

Este cuarto hombre, por más que estuviera igual de capacitado que los otros, seguramente no va a obtener el puesto. Su energía está bajísima y no hizo nada para direccionarla a su objetivo. Está desorientado, perdido, a la deriva.

Se está condenando en una profecía autorealizable, ya que directa o indirectamente su actitud influirá en su contra. Los otros tres, cada uno a su manera, están haciendo lo mismo. Direccionando su energía hacia su fin. ¿Importa como lo hagan? Yo no creo que el método haga la diferencia, aunque me gustaría estudiarlo estadísticamente si se pudiera. Más bien creo que importa el nivel de energía que maneja la persona, la intensidad de su deseo y de su confianza en lo que hace.

Por eso me parece que cada uno puede elegir el camino que prefiera para hacerlo. El que le haya dado resultado, el que le enseñaron de pequeño, el que más le simpatice. Mientras no sea dañino, ridículo o complicado, cualquier cosa sirve. Y sinceramente, pienso que cuando menos símbolos se necesiten y más directa sea la conexión entre nuestra energía y nuestro fin, menos “filtraciones” habrá en el camino. Lo importante es hacerlo, y con la máxima concentración y confianza posible. Creer en que podemos hacer más que lo directamente evidente para conseguir lo que deseamos, y hacerlo sin privaciones, al máximo de nuestro potencial.

La energia negativa y los malos deseos.

Lamentablemente, también existe la contracara de esta energía, que es objeto de la magia negra y del “mal de ojos”. Esta es mucho más delicada porque sus consecuencias pueden ser nefastas. Está atada al instinto de muerte y a las peores lacras de la humanidad.

¿Quien no ha oído alguna vez de alguien que descuidadamente dijo a otro “ojalá que te mueras” y al poco tiempo ocurrió?

Sobran las anécdotas de estudiantes que por un examen desearon que se enfermen sus profesores y terminaron sintiéndose culpables cuando aconteció de verdad, y con más fuerza de lo que esperaban. De insultos en el tránsito que terminan en un accidente mortal para el insultado a pocos metros. Nos han llegado oscuras versiones de maleficios o maldiciones.


La energía negativa es una realidad de la que hay que alejarse tanto como nos sea posible.

Y no basta con una cintita roja contra la envidia para estar a salvo. El paso fundamental para eliminar la energía negativa de nuestras vidas –o mantenerla alejada- es ser los primeros en desalojarla de nuestra mente.

Habida cuenta de su existencia y realidad, no podemos desearle el mal a nadie. Absolutamente ningún tipo de mal a ninguna persona. La energía negativa se mueve y retroalimenta entre quienes le dan cabida. Afecta al que la recibe, pero vuelve al que la emitió.

Y esto es claro como el agua: si se quiere ser feliz hay que dejar de lado los odios y los rencores; la envidia, y los resentimientos. En nuestro camino a la virtud tenemos que desalojar a todas las emociones negativas.

Se trata de ser el primero en dejar de tirar piedras, y retirarse del combate. Luego de un tiempo ya no recibirás ningún piedrazo.


Que la palabra ojalá siempre venga acompañada de pensamientos positivos.

Los piedrazos de energía negativa a veces pueden ser dirigidos a nosotros mismos. Por ejemplo esto es lo que ocurre cuando nos insultamos, pensamos que no valemos nada, que no merecemos nada, cuando nos tiramos abajo. Tenemos que tener cuidado con estos instintos destructivos, y ser concientes de que su alcance puede ser mucho mayor que el aparente.

Otra forma de energía negativa es la que proviene de las experiencias dolorosas, noticias de tragedias, etc.

Una persona sensible, al ver en la televisión, escuchar en la radio o leer sobre una noticia terrible, o al presenciar un accidente o un acto delictivo, se carga de una energía negativa que percibe como un gran dolor. A veces pueden darle náuseas o sentir un nudo en el estómago. No puede proseguir con sus actividades normalmente, ni recuperar su nivel de energía normal hasta no deshacerse de alguna manera de esa fuerte impresión.

Milagrosamente, al “compartirlo” con un ser querido el dolor se alivia. La persona siente como que se quitó un peso de encima, y ya está en mejores condiciones para procesarlo y retomar su vida normal. ¿Pero a qué precio? Ahora la persona con la que se desahogó, se ha cargado de esa energía negativa. En cierta medida la energía se trasladó al otro, y ahora este se quedará sintiéndose igual de mal que el primero, y necesitará a su vez descargarse con otra “víctima”.

De este modo, la energía negativa circula, se potencia, perjudica al mundo en general. Pues bien, es visible que la actitud positiva ante estas situaciones sería -cuando nos llega- cortar la cadena. Para lograrlo, tenemos que canalizar esa energía negativa por otros medios, y no mediante el traspaso a otra persona.

Esos medios podrían incluir la descarga de energía física como practicar un deporte, correr, o gritar, asociándolo mentalmente a la descarga de la energía negativa que nos ha invadido. Llorar, desde ya, o descargar nuestra furia por escrito, y luego quemar lo que escribimos. Rezar con fervor por los damnificados directos del hecho en cuestión, y luego cargarnos de energía positiva de las formas que veremos en el próximo punto. De esta manera, lograremos eliminar la energía negativa sin pasársela a otro. Seremos como un cable a tierra que ponga fin a su poder.

Claro está que en determinadas situaciones que nos tocan muy de cerca, el caudal de energía negativa que nos quitamos al compartir lo sucedido puede ser notablemente mayor que el que percibe la persona a quien se lo trasladamos. De este modo, aquel podrá con mayor facilidad eliminarla. Y nos habrá hecho un gran favor.

En todo caso, tenemos que estar seguros de que la persona este conciente de que va escuchar algo que le puede hacer daño, y no obstante ello desee hacerlo para ayudarnos.

Sin ir a los extremos, podemos notar que este tipo de situaciones en escalas domésticas se presentan a diario en nuestras vidas. Nos indignamos por ejemplo por una situación del tránsito o por un mal servicio público. Nos quedamos afectados por una película fuerte, o por una anécdota que escuchamos. La decisión es nuestra: transmitir o eliminar.

Por supuesto, si transmitimos la energía negativa a nuestro entorno, esta volverá a nosotros. Como clave entonces podemos recordar dos simples pasos:

1- Evitar todo medio de comunicación o persona que nos trasmita energía negativa.(noticieros, películas violentas o muy tristes, personas chismosas o morbosas)

2- Prestar atención antes de hablar y evitar todo tipo de comentario que traslade nuestra energía negativa a los demás. (anécdotas trágicas, críticas a terceros, pensamientos pesimistas) Sólo decir cosas buenas, que transmitan energía y optimismo. O informaciones importantes. O si no callar.

Eliminada la energía negativa de nuestras vidas, sólo nos queda aumentar nuestra energía mental positiva, y aprender a utilizarla y mantenerla.

Formas de conseguir la energia

Todos tenemos un nivel de energía de base, que se puede ver sensiblemente aumentado en los momentos de euforia y felicidad. En estos momentos nos sentimos llenos de ganas de hacer cosas buenas, inspirados, con mucha capacidad para dar amor. Y cuando lo hacemos la energía vuelve hacia nosotros multiplicada, porque los actos positivos generan más energía positiva, y entramos en un círculo virtuoso del que no desearíamos caer nunca.

¡Qué bueno sería poder mantener esos niveles de energía casi permanentemente! Lo bueno es que los conocemos, a todos nos ha pasado. Y cuando estamos sin ganas de hacer nada, o con la autoestima por el suelo debiéramos evocar esos momentos, y pretender, si no llegar a ellos, por lo menos acercarnos y tener un nivel de energía de base cada vez mayor. Esto va a ser una ayuda el día que estemos enfermos o pasando por malos momentos. Lo que podamos aumentar nuestro nivel de energía en las buenas nos va a servir de sustento cuando estemos en las malas.

Pero, ¿cómo se consigue la energía? Algunas formas son:

- Sintiendo amor. Tenemos en frente a un ser querido, y nos detenemos a observarlo, a escuchar lo que dice, recordando cuanto lo queremos. Potenciando el sentimiento al máximo que dé nuestro corazón, amando activamente. No es necesario tener la persona al lado para hacerlo, podemos mirar una foto, o tan sólo pensar en él o ella.

- Expresando el amor. Además de sentirlo para nuestros adentros. Decir “te quiero” dar una caricia o un abrazo, escribir una carta, hablarle al ser amado de sus virtudes y de lo orgullosos que estamos de ellos, es una forma de potenciar nuestra energía, y también llenar de energía a la persona amada.


- Admirando la belleza del paisaje, la naturaleza, una flor… cualquier cosa. Potenciando el sentimiento de belleza y admiración, logrando asombrarnos de lo cotidiano. Cuando vivenciamos la exaltación de la belleza nos inunda la energía.

- Mirando el Cielo y las estrellas, e intentando concebir su infinitud y nuestra pequeñez. Siendo concientes de la inmensidad del espacio y del tiempo. Pensando en el milagro de nuestra existencia: de la nada a algo, del big-bang a la Tierra, de la tierra a la vida, de la vida al hombre, del hombre primitivo a lo que somos hoy, y a nuestra propia existencia individual.

- Practicando tu arte, tu hobbie, deporte, o lo que más te guste. En contacto con tu centro creativo y con tus mejores virtudes.

- Rezando: alabando a Dios, valorando y agradeciéndole intensamente por tener la oportunidad de vivir esta vida, y por todo lo bueno que tenemos.

- Meditando. Practicando diversos tipos de relajación y meditación creativa.

- Escuchando música, ya sea de fondo o como actividad principal. Elegir la música que nos llegue al corazón, y sentirla intensamente.

- A través de la comida. Ingiriendo alimentos livianos y puros como frutas y hortalizas mientras masticamos lentamente disfrutando a plena conciencia de su sabor y textura, y pensando en su origen noble. Sintiendo como con cada bocado nuestra energía aumenta.

- A través del relax, de un baño de inmersión, una sesión de spa, o una caminata bajo la brisa fresca. Dejando las preocupaciones de lado, dándole bienestar al cuerpo y descanso a la mente.

- Durante el sueño. Mientras dormimos recargamos nuestra energía física. Lo mismo podemos hacer con la mental si aprovechamos los sueños para ello. Recordar un sueño hermoso nos hace despertarnos felices, con ganas de empezar el día con todo, mejor que como nos fuimos a dormir.

- Recordando vívidamente los mejores momentos de nuestra vida. Trayéndolos a la mente con todo su esplendor, como si los estuviéramos viviendo de vuelta. Puede ser el nacimiento de nuestro primer hijo, nuestro primer beso, nuestra boda, aquel regalo tan esperado de la infancia… todo lo que nos haya hecho rebosar de felicidad. Traerlos al presente nos devuelve la energía tan intensa de aquellos momentos mágicos.

Juntos haremos un mundo mejor

Morella


Namaste