12/05/2010

El espiritu de la Navidad


La celebración de la llegada del Espíritu de la Navidad es una tradición de origen nórdico.


Esta festividad toma la fecha del 21 de diciembre, día en que la Tierra entra en el Solsticio de Invierno, es decir, cuando el planeta se encuentra en el punto más lejano de su órbita respecto al sol; es la ocasión propicia para que, entre las diez y unos minutos pasada la medianoche (según el año) el Espíritu de la Navidad baje a la tierra y visite a los hombres de buena voluntad que le dan la bienvenida, recibimiento que se retribuye con abundancia, paz y amor para los próximos doce meses.


La manera más sencilla de recibir y celebrar la llegada del Espíritu de la Navidad es con sana alegría, acompañando ese sentimiento con la ignición de velas rojas, doradas y violetas , siempre en números impares. La bienvenida se representa simbólicamente con la apertura de todas las puertas y ventanas, además del uso de esencias de mandarina en el hogar.


Posteriormente, se reza una oración muy personal y se procede a un acto de reflexión, pidiendo sinceramente el perdón por todas las faltas cometidas. De haberse celebrado previamente esta festividad, se recorta cada una de las peticiones de la lista del año anterior y, en la medida en que son incineradas individualmente, el momento es propicio para agradecer a Dios por los deseos cumplidos.


Después del acto de purificación, se hace una nueva lista de peticiones para el periodo venidero, siempre usando una sola cara de una hoja papel, para así contar con el espacio suficiente al momento de recortar cada solicitud. El número de las peticiones también debe ser impar, en cada una de las siguientes categorías:
- Por la Humanidad

- Por el País

- Por nuestros amigos y familiares

- Por nosotros mismos

Es importante destacar la presencia de las peticiones espirituales, pues tienen mayor fuerza que las materiales, las cuales llegarán por añadidura. Entre las solicitudes que se pueden hacer, unos buenos ejemplos serían: comprensión, armonía (en la pareja, relaciones comerciales o empresariales), salud, el abandono de malos hábitos o vicios, etc. La lista de peticiones es algo muy personal que se ha de guardar celosamente hasta el siguiente año, cuando se hace una evaluación de las solicitudes cumplidas.


Oración de Bienvenida


En tu nombre, Presencia Todopoderosa, doy la bienvenida al Santo Espíritu de la Navidad, quien baja a este planeta con la misión de dar. Te saludo, te reconozco y te bendigo; te doy las gracias por la maravillosa labor de amor, alegría y paz que realizas.


Abro las puertas de mi corazón y de mi hogar a tu radiación, y te reconozco como huésped privilegiado al festejo. Demando, acepto, recibo y realizo una abundante provisión para mí, para mi familia, mis amigos y para toda la humanidad ( pide salud, felicidad, prosperidad, abundancia, desarrollo espiritual y las cosas materiales que desees).


Invoco la ley del perdón, la llama violeta transmutadora y la llama rosa de amor divino, para disolver con amor todo lo inarmonioso durante estas navidades en mi hogar y en el planeta. Luz a la tierra, de manera que la paz, el equilibrio, el bienestar y la alegría llene mi vida y el mundo entero.


Yo soy la fe que mueve montañas. Yo soy la esperanza de dar y recibir en grande. Realizo la grandeza de la magna presencia y la prosperidad que viene a otorgar la natividad. Borro en mi mente, con luz violeta, todo concepto de limitación y escasez, y no lo acepto más.


Que el fuego sagrado de la transmutación limpie y purifique la Tierra durante estas navidades, para que el Espíritu de la Navidad se encuentre bien en el tiempo que nos visita, y pueda cumplir su labor sin interferencias. Yo soy la transmutación de la llama violeta en acción, y la perfección del amado Maestro de la Natividad se manifiesta en el planeta entero por el poder del amor divino ( permanece unos instantes en silencio y visualiza la tierra envuelta en una luz violeta y rosada, después de agradecer por lo que te sucede).


El Ritual:


La fecha indicada para celebrar este ritual es el día 21 de diciembre, entre las 10 y las 12 de la noche. Entre estas horas es cuando desciende sobre la Tierra El Espíritu de la Navidad para acompañarnos durante estas fiestas navideñas.


Para el ritual necesitamos los siguientes elementos:


  • 1 vela azul, 1 vela amarilla, 1 vela roja.
  • 1 cono o varilla de incienso de benjuí.
  • Esencia de azahar.
  • Cerillas.
  • Hojas de papel.
  • Lápiz o bolígrafo.
  • Tijeras.
Simbología:
Vela azul: paz.

Vela amarilla: alegría y felicidad.

Vela roja: amor.

Incienso de Mirraí: paz y prosperidad.

Esencia de azahar: amor, suerte, dinero, energía física, alegría y salud.

Forma de realizar el ritual


Cuando tenemos todos los elementos colocamos las velas en triangulo, el incienso y la esencia sobre un altar que hemos preparado para la ocasión. Encendemos las velas en el sentido de las agujas del reloj, prendemos el incienso y esparcimos unas gotas de esencia por el ambiente.


Abrimos todas las puertas y ventanas de la casa para darle la bienvenida al Espíritu de la Navidad.


Nos concentramos en silencio durante unos minutos percibiendo esa energía buena y positiva que nos trae el Espíritu de la Navidad, empapándonos de ese bienestar colectivo tan anhelado, de los deseos universales de paz, amor y prosperidad para todos. Visualizamos la Tierra llena de luz, paz y armonía donde todos los seres son felices. Pensamos también en nuestros objetivos particulares, visualizamos nuestros sueños cumplidos.


Escribimos en el papel nuestros deseos por orden de prioridad (se recomienda pedir primero por la paz, en segundo lugar por el propio país, en tercer lugar por familiares y amigos y en cuarto lugar por nosotros mismos). Es conveniente escribir la lista de deseos en renglones independientes y sólo por una cara del folio. Una vez finalizado el ritual debemos conservar este papel hasta el año siguiente.


Si el año anterior hemos realizado este mismo ritual sacamos el papel con nuestros deseos expresados entonces. Recortamos en tiras los que se han cumplido y los quemamos en la llama de las velas dando gracias mentalmente por los deseos cumplidos.


Dejamos que las velas se consuman totalmente. Si no disponemos de tiempo, sencillamente las apagamos dando por finalizado el ritual.


En esta noche, la más larga del año, demos la bienvenida al Espíritu de la Navidad. Cojamos su mano y dejemos que su energía nos envuelva. Olvidemos los aspectos superfluos y triviales de la celebración navideña y centrémonos en lo esencial: ser mejores con nosotros mismos y con los demás. Y de esta forma alcanzaremos la luz.


Feliz Navidad !!!!


Juntos haremos un mundo mejor
Morella

12/04/2010

EL SIGNIFICADO DE LA BENDICIÓN

Cuando alguien te dice 'QUE DIOS TE BENDIGA' no solo te está deseando lo mejor para ti,  sino que también esta actuando en favor suyo. Pues cuando Bendices a alguien también atraes el favor de Dios hacia ti. El efecto de la Bendición es multiplicador,  ya que es dado por Dios a sus Hijos.

BENDICIONES!!!

La bendición invoca el apoyo activo de Dios para el bienestar de la persona, habla del agradecimiento, confiere prosperidad y felicidad en la persona que recibe buenos deseos de nuestra parte.

La bendición comienza en el hogar, en las relaciones de padres e hijos.


Los niños que reciben el regalo de la bendición de parte de sus padres, tienen un buen 
comienzo espiritual y emocional en la vida.

Reciben un firme fundamento de amor y aceptación. Este principio también se aplica 
a la íntima relación de pareja.

Las amistades se profundizan y fortalecen, la hermandad de las Iglesias se Incrementa,
trayendo compañerismo, sanidad y esperanza  a muchos que nunca han recibido una palabra de bendición.

El poder de la vida y la muerte está en la Palabra. Al bendecir, se otorga vida, no sólo al que recibe la bendición, sino también al que la da. Por eso, hoy te bendigo,  mi bendición va para ti,
porque al bendecirte de todo corazón, me bendigo a mí mismo. Reparte bendiciones donde vayas, no sólo de palabras, sino de hechos. Ellas volverán a ti, cuando menos lo esperes.

En general, la persona que vive en la presencia de Dios, amándole y obedeciéndole, goza de la bendición divina siempre.

Un Abrazo y que 'Dios te Bendiga...'

Kathy
El secreto del éxito es crear un mundo al que todos quieran pertenecer, es hacer lo mejor que podemos, es entregarnos y comprometernos al 100% en cada momento de nuestra vida, es liderar con el corazón, es navegar por la vida sabiendo hacia donde vas, desafiando al destino, es saber lo que va a suceder puesto que es consecuencia de nuestros deseos, convicciones, determinación, coraje, decisión, trabajo en equipo, nuestra visión y fe.
Y.P.
Dios los Bendiga
Kathy

12/02/2010

En Tu Rostro Hay Mas Lagrimas Que Sonrisas‏

  • En Tu Rostro Hay Mas Lagrimas Que Sonrisas‏


    Estás muy cansado. Tus fuerzas tambalean. Las dudas te acechan, al punto de descreer de tu misión. Se anuncia la llegada de un nuevo reino, tendrías que estar celebrando, pero en tu rostro hay más lágrimas que sonrisas. La pesadez se adueñó de tu cuerpo. 
    La energía vital parece haberte abandonado. Sigues dando pasos sólo por amor a la luz. Tu corazón no se entrega. Sé que estás necesitando una cuota extra de esperanza, por eso te escribo.

    Co-creamos este instante. Nuestras almas programaron, del otro lado de la línea del olvido, esta particular forma de volvernos a encontrar.

    Ninguno de los dos previó la importancia de este encuentro. Nos reímos a carcajadas cuando, segundos antes de encarnar, nos pidieron que incluyamos esta cita para infundirnos ánimo. No la creíamos necesaria. Consideramos que nuestros espíritus experimentarían la densidad de la materia, pero no olvidaríamos nuestra verdadera esencia. Al vernos tan confundidos, hoy un ángel se apiadó y me recordó al oído sobre la posibilidad de este encuentro. No importa sino creés lo que te digo, sólo necesito que me escuches.

    No puedo verte, pero sí sentirte. Estás extenuado. Sientes como si remaras contra la corriente. Una catarata de estupidez humana golpea sobre tus espaldas y te impide avanzar. Te cuesta aceptar que la gran mayoría de las personas se sienta cómoda viviendo en la inconsciencia y la insensibilidad. Ellos no te comprenden. Se muestran tan seguros con sus pseudas verdades que a veces piensas que, tal vez, el equivocado seas tu.

    Es cierto que tu cuerpo siente el cansancio por tanto trabajar, pero lo importante es que tu llama interior se mantiene viva. Eso es lo que cuenta. Eso es lo que marca la diferencia. Esparce tu amor por la vida. Continuá ayudando. Sigue sembrando. La bandera de la esperanza tiene que seguir flameando, no la pueden derribar. Que hoy tu pecho se infle de nuevo para gritarle al mundo que, a pesar de todo, se puede. SE PUEDE.

    Sé que cada día tienes que juntar coraje para seguir sobreviviendo. Es comprensible que te duela el corazón. No es fácil moverse en medio de tanta violencia sin sentido. De todos modos sigues y sigues. Valoro tu constancia, siempre fuiste de los que nunca se entregan. Tu pasión no se apagará jamás. Conozco tu espíritu.

    ¿Acaso creés que mi realidad es diferente a la tuya? Al escribirte también me escribo. El ángel me ayudó a recordar. Ambos sabemos que estamos dispuestos a dar nuestro cien por cien para ayudar a transformar la realidad. Cada vez somos más. Animo. Tu vibración hace que también otros se pongan de pié.

    A lo lejos veo que se ilumina otra parte del camino. Debés ser tu, eterno amigo, que ya terminaste de leer este mensaje y sientes que tu corazón estalla de felicidad, al igual que el mío, por reencontrarnos aunque sea de este modo. Gracias por estar, por seguir y por no bajar los brazos. Nos vemos del otro lado de la línea del olvido.

    J. A. Pagano

    Juntos haremos un mundo mejor

    Morella

12/01/2010

LA NAVIDAD

QUE ES LA NAVIDAD...



La Navidad es Gozo, ¡no estés triste!
La Navidad es Paz, si tienes enemigos, ¡reconcíliate!
La Navidad es Encuentro, ¡busca a tus amigos!
La Navidad es Don, hay pobres, ¡ayúdalos!
La Navidad es Humildad, si hay soberbia, ¡sepúltala!
La Navidad es Justicia, si tienes compromisos, ¡cúmplelos!
La Navidad es Perdón ¡arrepiéntete!
La Navidad es Luz, si estás en tinieblas, ¡enciende tu lámpara!
La Navidad es Verdad, si hay errores, ¡reflexiona!
La Navidad es Amor, si tienes odio, ¡olvídalo!
Y si para vivir en Armonía tenemos que esperar la Navidad... estaremos desperdiciando el diario Vivir!

¿Qué significa la Navidad?
A veces, de tanto hacer algo, se nos olvida porqué lo hacemos o para qué sirve. Algo así nos puede pasar con la Navidad. Tanto nos la promueven, tanto nos la recuerdan los medios y la publicidad, que corremos el riesgo de olvidar o, por lo menos, diluir su significado. Por eso, vale la pena detenernos un momento y recordar que significa esta fecha y de qué manera la estamos viviendo.
Es, claro, una celebración de la familia, donde nos reunimos y la pasamos lo mejor posible; convivimos y recordamos esas viejas historias de familia que tanto significan. Y también es la celebración de qué, al nacer Jesús, pasamos a ser parte de la familia del mismo Dios.
Por supuesto, es una celebración de los niños, a los que les llegan misteriosamente regalos y donde se juega el juego amoroso de buscar los juguetes para ver si los Santos Reyes de veras existen. También es la fiesta de todos, porque todos, en algún rincón de nuestra alma, no dejamos de ser niños. Pero, sobre todo, celebramos al más importante de todos los niños, al Niño Jesús, que nació como el menos importante de los niños y llegó a ser el más importante de los hombres, Dios hecho hombre.
Celebramos la ocasión de poder demostrar a los amigos nuestro aprecio, nuestro cariño, la posibilidad de intercambiar regalos. Aquí, posiblemente, es donde más han influido el comercio y los medios para hacernos sentir mal si no damos un regalo, entre más caro, mejor. Pero, exageraciones aparte, no deja de ser valioso el celebrar la generosidad y el cariño de una manera concreta. Y con esto, posiblemente sin ser conscientes, celebramos el mayor de todos los regalos: Dios Padre, regalándonos a su Hijo para que nos salváramos del pecado y de la muerte.
Autor: 
Antonio Maza Pereda 
Dios los Bendiga
Kathy



Namaste