3/06/2011

El éxito está en tus manos...


El éxito no necesariamente es poseer abundantes bienes materiales o cuentas bancarias. Tener abundancia material no es malo, si es producto del trabajo y de todo lo positivo y correcto que pueda proyectar una persona. Mas si usted no tiene riqueza económica, igual, puede ser una persona exitosa y vivir en paz diariamente con usted mismo y con los demás.

El éxito va más allá del simple materialismo. Se trata de sentir una satisfacción inmensa en nuestro interior, después de alcanzar un objetivo, realizar una tarea por muy pequeña que sea o llegar a una meta, después de trabajar duro y vencer todas las adversidades que tengamos en el camino.

Éste (el éxito) puede sentirse todos los días cuando hacemos cosas positivas en nuestro hogar, ambiente de trabajo, comunidad; cuando caminamos o corremos por la orilla del mar, leemos un buen libro, tratamos a la gente con respeto y cortesía, le dedicamos tiempo a los hijos.

El éxito puede estar a la vuelta de la esquina y darnos muchas satisfacciones diariamente, si lo deseamos y estamos dispuestos a trabajar y sacrificarnos por alcanzarlo…

Debemos relacionar el éxito con la felicidad y paz espiritual que se siente, cuando logramos culminar algo que habíamos propuesto, no importa si parece una meta sencilla. Debemos tener siempre presente que lo que puede ser insignificante para una persona, para otra es importante: como regalarle una sonrisa sincera a un niño, ayudar a un necesitado, terminar un tarea asignada en el trabajo, realizar una acción que conlleve esfuerzo y honestidad; manejar una situación difícil con la pareja, los hijos o compañeros de trabajo que pudo terminar en un grave problema de relaciones humanas; como, también, planear y alcanzar un título universitario o ingresar a un colegio nocturno con el firme propósito de culminar la secundaria; mejorar los ingresos de un negocio, financiar la casa propia –no majestuosa-, pero, si en un buen lugar de acuerdo a nuestro nivel económico…

El éxito es igual a la felicidad que siente un joven estudiante, cuando gana una buena calificación, después de estudiar duro o terminar un trabajo que le costo mucho esfuerzo y algunas veces con limitaciones económicas. El niño que siente inmensa alegría cuando sus padres le permiten jugar con sus amiguitos... O un bebé que experimenta el amor y las caricias de sus progenitores...

En fin, el éxito es lograr metas que nos propongamos diariamente -a mediano o largo plazo-; pueden ser materiales, espirituales, familiares, sociales, pero, se trata de sentir satisfacción por algo que se logró y que lo hicimos utilizando nuestra imaginación, creatividad, inteligencia, conocimientos, y cuánto más esfuerzo hagamos, más valor le daremos a lo obtenido, no importa si se trata de algo grande o pequeño, pero, igual vamos a sentir satisfacción y paz espiritual, y aumentaremos nuestro valor (auto-motivación).

Por último, lo más espectacular del éxito, es que no pertenece a ninguna clase social ni económica; sino, que está al alcance de todos los seres humanos, sin ninguna distinción ni impedimento físico: basta con proponérselo y estar dispuesto a dar todo el esfuerzo necesario para obtenerlo.

Juntos haremos un mundo mejor.

Namaste

Morella

3/03/2011

LA filosofía del Amor Propio

Al captar nuestra propia esencia, automaticamente nos lleva a la captación del amor, ya que vive dentro de uno, y en consecuencia nos es dada la posibilidad de exaltarlo y de brindarlo en forma transparente y totalitária; esto es la esencia de nuestro amor....

Son distintas las causas que me han motivado a formular la singular, y según parece, fatídica pregunta:

QUE HAGO CON MI VIDA?....,

algunas veces son factores sentimentales (convulsión existencial, crisis de valores, choque de emociones, diferencias de carácteres, conotaciones sensitivas y suceptibilidad incongruente) lo que me confronta con la cuestión del sentido íntimo de las cosas, y en otras ocasiones son mis propias experiencias extralimite que me acontecen y que funcionan como acicate de mis pensamientos (el tedio, el temor, la frustración, la imposibilidad, las dudas, la conmoción de mi ser, la obsesión, el amor de mi vida), y en otras contadas instancias de mi existencia ha sido el encuentro mas o menos fortuito, lo que me ha precedido en mi diario andar, con la sabiduría que me ha aportado la fuerza necesaria para vivir tan solo en la inercia olvidado de mí.

El primer paso conlleva en reconocer mi propia ignorancia, ya no puedo seguir aceptando los cómodos mitos con los que el convencionalismo y el conformismo procuran calmar mi ansia de conocimiento en el sentido estricto de mi ser, pero desafortunadamente todavía no me encuentro con la acertada condición para sustituirla por algo mucho más convincente, y es por eso que proclamo abiertamente aquello de: “solo sé que no se nada…

Entiéndase bien, tengo el conocimiento suficiente de lo literal, poseo el entendimiento contundente para las cosas materiales y perecederas, sé de lo que soy capaz de lograr por razonamiento propio, pero en realidad mi ignorancia se refiere a lo que verdaderamente importa, a lo que trasciende y te eleva místicamente, y que consiste en la excelencia humana y la calidad exacta de mi ser.

Si el primer paso en el camino es reconocer la ignorancia propia, el segundo es advertir que está situación es verdaderamente intolerable, y en consecuencia, decidirse a salir de ella lo más inmediato que sea posible, o sea auto-responsabilizarse.

No puedes seguir viviendo a expensas tan solo de lo que se piensa en tu alrededor, es intolerable el seguir fingiendo por más tiempo que tienes la respuesta para todo; vivir así es vivir enajenado y traslapado por la utopía, es vivir de prestado y eso equivale a no estar viviendo tu propia existencia, tu verdadero deseo de vivir tu vida como tú quieres vivirla…

Conocer realmente el porqué de las cosas, y sobre todo, conocer el por qué de mi propia existencia y la razón de mi ser es saber vivir en verdad; la tarea no va a resultar fácil, lo sé… pero cobra ánimo el saber que ya he logrado un avance significativo, y aunque todavía me falta mucho para poseer la sabiduría completa, si cuento con lo esencial para adquirirla: iniciativa, convicción y determinación.

Iniciativa para proponérmelo, convicción para luchar por ello, y determinación por que sé que al conseguirlo habré logrado un paso trascendental y definitivo en mí; y por sé que esto es mil veces preferible a la situación de quienes siguen sumidos en el sopor de su propia ignorancia, en la indiferencia acrítica y pre-filosófica, ocupando en efecto una posición poco agradable.

La sabiduría del ser es lucidez perfectible, conocimiento seguro y estabilidad de razón, entendimiento y comprensión de lo que en verdad nos hace trascender como personas de bien; el elemento esencial con el que se conquista esa lucidez tan admirable como mística es la razón de mi entendimiento en la imperante realidad que vivo día a día, y en la cual no aceptaré ni reconoceré autoridad alguna que no provenga de mi interior, así como ninguna opinión que no esté avalada por el argumento convincente de mi esencia, habrá de ser ella misma la que examine y se cerciore de su autenticidad, esto es estrictamente personal.

No puedo relegar en nadie ni en nada mi responsabilidad de vida, ni apelar a la ideología de alguna tradición recibida, sería como incorporarla al antiguo vicio ya vivido; ni tampoco deberá ser como alguna eventualidad pasajera de la que pueda darme de baja en cualquier instancia con lo hasta ahora logrado, deberá ser algo asimilado para toda mi existencia y tan tangible como el objeto de mi ser.

No parece tan sensato, y en si no lo es, el dejar en manos del azar la realización de una existencia…,

SOBRE TODO SI ES LA PROPIA.... Para comprobar y reafirmar que lo arriba expuesto así sea, bastará con meditar y reflexionar acerca de cualquier inconveniente clásico de lo cotidiano: ¿Quién soy?... ¿Cuál es el sentido de mi ser?... ¿Por qué lo hago?... cada una de estas cuestiones revisten una gran dificultad intrínseca relacionadas entre sí, y la respuesta que le demos a cada una de ellas dependerá decisivamente del análisis y convergencia que se expongan a muchas otras preguntas.

Y no se trata solo de acceder a ciertas verdades filosóficas y captar su conexión, sino de adquirir en cada una el mejor conocimiento posible, el menos expuesto a la acechanza del escepticismo, esto obliga a una revisión permanente de los resultados alcanzados y a un proceso cada vez mas profundo de meditación y reflexión de exigencias conceptuales.

El ideal no es tanto en convertirme en un sabio conocedor sistemático de todo y por todo (banalidad pura o soberbia pre-editada), mi intención obedece solo a la razón de entendimiento acerca de las cosas en si mismas, y he aquí que mi disposición al dialogo con quienes piensen de manera distinta, suele ser el inicio de una actitud positiva con el deseo de establecer como definitivas ciertas verdades, apartándolas de la critica inocua.

Todo lo que conocemos acerca de la naturaleza existencial exige en quien la busca una considerable dosis de audacia y perseverancia, (la máxima ilustrada: “atrévete a pensar”…, encierra profundidad).

En efecto, hace falta mucha decisión y coraje para entregarse a una tarea de tal magnitud, sin extraviarse en la vorágine de los problemas cotidianos y sin caer en el vértigo del ritmo existencial, desencadenando un examen implacable que pone en tela de juicio hasta nuestras convicciones más arraigadas, enfrentándonos a un entorno muchas veces adverso, ya que considera contraatacar todo aquello que se atreve a develar y evidenciar la funesta idea de fundamentar el sentido de la vida para nadar en contra de la misteriosa corriente que nos arrastra en dirección del olvido.

Pero no todo es sacrificio, su perseverancia en el amor se ve reconfortada por una onda sensación de libertad que es la única libertad inseparable del conocimiento de la verdad. Solo quienes son capaces de abrir, expresar y compartir sus sentimientos ante la realidad, cobran clara conciencia de su ser en toda su esencia; quienes se revelan a vivir enajenados en su solo pensamiento y buscan denodadamente la razón y el sentido de su existencia, son aquellos quienes han tomado las riendas de su vida y viven realmente la libertad de su conocimiento…

No faltará quien piense que soy un frustrada alucinada que a fin de cuentas acepta vivir su imperante realidad, bajo el emblema de la resignación, un ser privado de todo interés ajeno con una actitud ante la vida tan extravagante como su inconfesable resentimiento, esto es propio de inadaptados, después de todo el resto de los humanos resuelven sus problemas sin tanto aspaviento, y cuando esos problemas son particularmente difíciles acuden al especialista, esperando encontrar ahí el alivio requerido a base de consejos (sugerencias) profesionales y capsulitas agrudulces de colores llamativos.

Tal vez le haga falta dialogar con alguien que los escuche, pero ¿Por qué no dialogan con si mismos?... ¿Por qué no escuchan su voz interna?... ¿Por qué no buscan en su interior a su verdadero yo?... es con quien deberíamos de entablar un dialogo antes de que con alguien más,dejémonos inundar por la inagotable fuente de sabiduría que de manera natural brota de nuestro interior pero en forma positiva, sin dejar de observar que: Nada exime al hombre del maravilloso don de pensar, ni la más acrecentada ecuanimidad, ni la jactancia más ostentosa, ni la relajación más laboriosa, ni la reflexión más preparada…, solo su propia voluntad...

La adhesión a un estilo de interpretación de la razón de entendimiento para elegir aquello que de verdad importa y en lo que se dijo creer, no nos deja otra alternativa más que pensar. La vida me ha enseñado a través de la experiencia adquirida que la actitud irracional de quien trata de desvirtuar nuestra esencia con elementos falsos y critica tan abrumadora como nociva-destructiva, proviene por la falta de conocimiento en sí, y son el reflejo de un identidad confundida y extraviada en su realidad, no cuenta con la eficacia para ir desentrañando la estructura íntima de su propia esencia, por lo tanto le es imposible avanzar por el camino definitivo de la emancipación frente a tales tentaciones.

La vida misma nos afirma que el meditar, analizar y reflexionar sobre la actitud de nuestra existencia, es una manera fiel de honrarla… La verdadera sabiduría se fundamenta en sí misma y de ella misma emana toda conceptuación a razón de entendimiento, parece sencillamente ingenuo buscar su esencia pero es algo mas complicado, ya que en la actualidad se ha desarrollado de tal manera que resulta casi imposible conocer y cultivar todo ese caudal intangible mas allá de lo absoluto, una pequeña parte de su disciplina consolida la imperturbable emanación de su concepto, por lo que la idea en su conjunto aparece mas bien borrosa e incomprensible a simple vista.

Para no caer en ideas distintas a la propia materia, paradogicamente se ignora casi todo el fenómeno tantas veces descrito, que hasta hoy pasa desapercibido el estado de la cuestión en su globalidad; la tan invocada razón de entendimiento anhela ver la verdad, captarla en su propia esencia, pues se esta convencido de que solo la lucidez al contacto en primera persona hace posible una existencia auténtica, reflexionando sobre el destino del alma, la frontera que separa el bien del mal, y de la suma importancia que tiene el sentido de la vida. ¿Cómo podría yo sustituir la razón de entendimiento sin pasar por alto las soluciones a mis problemas interpuestos?... ya no sería un proceso lineal en el que una acumulación de conocimiento me halla acercado a la verdad, y mi imagen se distorsionaría con la contingencia; la sustitución de un paradigma por otro de igual condición no obedece a la refutación del primero, sino a criterios externos al mismo.

La ciencia no tiene que ver directamente con la verdad si no se requiere de su respaldo, únicamente por criterio pragmático, pero si esto es así, ¿Es factible llamar sabiduría a la ciencia?... mencionemos que todo desarrollo científico posee una dinámica propia que la impulsa a objetivizar zonas cada vez mas ambiguas de la realidad, y que de suyo, esta tendencia es imparable; tal es la ambivalencia del método y evidentes sus criterios que la misma ciencia nos proporciona.

Concluyendo:

En relación al sentido de la vida y a la razón del ser es la sabiduría en sí la única instancia a seguir para enaltecernos como seres humanos en excelencia y honrar ese don divino que nos ha sido otorgado:

-P E N S A R-, pero pensar para bien y ser mejores día a día.

Juntos haremos un mundo mejor!!

Namaste

Morella

3/01/2011

Acéptalos como son!!!


"Limpiemos el cristal a través del cual observamos a los demás, no dejemos que el prejuicio o la suposición sea el instrumento que usemos para juzgarlos"

Nos han enseñado a fijar nuestra atención con más facilidad en las limitaciones que tienen los demás y en los errores que cometen, antes que en los aspectos o las características positivas que también forman parte de su personalidad. Es así como vamos volviéndonos críticos y exigentes para terminar haciendo juicios frecuentes sobre otras personas, sin habernos tomado el tiempo necesario para conocerlas realmente.

Cuántas veces, con una gran ligereza de nuestra parte, nos escuchamos haciendo comentarios negativos, si ninguna conciencia de los efectos que traerán a la vida de esa persona. Además, en la mayoría de los casos, esta actitud crítica se convierte en el principal enemigo de la armonía y el bienestar de la relación que mantenemos con los demás.

Tal vez no te has dado cuenta aún, pero si eres de las personas que mantienen la actitud de juzgar, criticar o resaltar las limitaciones o los errores de sus seres queridos, seguramente ellos se sentirán presionados y descalificados, y sin poder manejar la tensión y el malestar que les producen tu actitud y comentarios. Te invito a hacer un alto para que puedas revisarte y reflexionar acerca de esto.

Limpiemos el cristal a través del cual observamos a los demás, no dejemos que el prejuicio o la suposición se convierta en el instrumento que utilicemos para juzgar, analizar o evaluar su comportamiento.

Aun cuando la actitud y el comportamiento que te molesta se mantengan, prueba aceptar a la persona como es y buscar atentamente los rasgos, las características y los aspectos positivos de su personalidad, especialmente si es alguien querido, porque lamentablemente, en la mayoría de los casos, somos más tolerantes y condescendientes con los desconocidos que con las personas que apreciamos.

Al hacerlo, verás cómo tu actitud y comentarios cambiarán y mejorará la relación que mantienes con ellos. ¡Vamos, anímate a reconocer todo lo bueno y lo positivo que traen las demás personas a tu vida cada día!

Claves para aceptar a otros como son:

-Cada vez que alguien haga algo por ti, aunque te parezca una acción pequeña y sin importancia, detente y reflexiona a tiempo de que puedas reconocerle y agradecerle su gesto o acción.

-¿Sabías que el valor real de una persona no depende de cómo luce físicamente o de cómo se viste... ni siquiera de cuántos bienes materiales posee? Depende de los valores esenciales que tenga guardados en su interior y de la capacidad que desarrolle para compartirlos con las demás personas.

-Mira siempre su lado positivo. Sólo si somos capaces de reconocer los talentos y las capacidades que tienen los demás, podremos sumar esfuerzos positivos para mejorar nuestro país y el mundo.

-Acéptate a ti mismo. Sólo si somos capaces de aceptarnos con nuestras limitaciones y cualidades, podremos aceptar a los demás con sus diferencias.

Claves para mejorar:

1 No compares a tus hijos entre sí. Acéptalos como son, reconoce sus limitaciones y anímalos a superarlas a través del reforzamiento de sus cualidades y diferentes talentos.

2 Debes resistirte al hábito de juzgar su comportamiento todo el tiempo y practica aceptarlos como son. Permíteles florecer y aprender de sus propias experiencias, a menos que estén envueltos en una situación seria y grave producto de su mal comportamiento.

3 Si no tienes algo bueno que decir de alguno de ellos, guarda silencio; a menos que tu comentario vaya a ser constructivo. Cuando es el amor el que motiva, impulsa y acompaña nuestros comentarios y actitudes, difícilmente éstos encuentran resistencia en otros. Los errores de los demas. no son tus errores, cada persona debe enfrentar sus errores. Es mas facil culpar a los demas y no ver que tu fuiste el que cometiste el error.

Fuente: Maytte

Juntos haremos un mundo mejor.

Namaste

Morella


2/28/2011

QUE CLASE DE ENERGIA TRASMITES?

Si tú llevaras imanes pegados por todas partes, podrías esperar que algunas cosas se te pegaran, que otras se alejaran corriendo de tu lado y que otras no te afectaran. En cierto modo, esto es lo que ocurre en la vida. Inconscientemente transmites tu energía. Algunas de tus cualidades son magnéticas y otras repelentes. Has atraído hacia ti toda cosa y persona que está en tu vida. La vibración que emites está formada por tu energía consciente e inconsciente, en parte repelente, en parte magnética, y en parte neutra. La ley que hay detrás de ello es la que dice: atraemos lo que es similar a nosotros.

Atraemos a nuestra vida, personas y situaciones que tienen vibraciones similares a las nuestras. Las cualidades negativas como la penuria, la desesperación, la depresión, la rudeza o la desconsideración conducen a una frecuencia baja.

Si poseemos alguno de estos elementos en nuestra naturaleza, magnetizaremos a alguien de energía similar hacia nuestra vida. Las cualidades como el amor, la gentileza, la dicha, el deleite o la generosidad transmiten una energía de frecuencia elevada y también magnetizan a personas de energía similar.

El universo nos ofrece espejos para que nos contemplemos en ellos, mira a tu alrededor y observa a los personajes que te rodean. Están interpretando un papel en la obra de tu vida por algún motivo. Cuanto más vehementemente negamos que somos como imanes para cierto tipo de persona o situación, más nos pide nuestro Yo superior que observemos atentamente a nuestra sombra. La desesperación es algo que repele. Cuando alguien está desesperado por tener pareja, los demás captan esa desesperación a un nivel sutil y se retiran. Cuando cambian esa energía por otra amorosa, abierta y de aceptación, atraen a la persona adecuada. La ley de atracción funciona en diferentes ámbitos. Si no estás en armonía con la vida puedes atraer alimentos que te sientan mal. Si tienes pensamientos autocríticos te estás atacando a ti mismo. Puedes atraer a mosquitos que te piquen. Están sirviendo de espejo para la energía que estás emitiendo. Si estás soterrando la cólera puedes atraer un ataque. Si tienes pensamientos negativos atraes a personas y situaciones negativas. Si tienes mala salud, en el momento en que estés listo para soltarla atraerás al sanador perfecto a tu vida. Si quieres que un proyecto tenga éxito pero tienes sentimientos ocultos de aburrimiento, o si estás asustado o cansado, la energía subyacente contrarrestará el éxito del proyecto. Siempre que algo no se manifieste como tú esperas, examina tus sentimientos soterrados y cámbialos. Entonces magnetiza aquello que quieres.

Lo interior atrae a lo exterior. Si algo de tu mundo exterior no es como quieres que sea, busca dentro y cambia tu manera de sentir con respecto a ti mismo. Entonces automáticamente atraerás a personas y experiencias diferentes hacia ti. Si te infravaloras y piensas que no eres lo suficientemente bueno, atraerás a una persona abusiva que te hará lo mismo.

Recuérdate tus buenas cualidades y magnetiza a alguien que te aprecie. No emitas energía negativa ni pienses en atraer algún desastre hacia ti. Irradia luz positiva y confía en que un milagro se acerque a ti. Eres como un imán: atraes aquello que es similar a ti.

Fuente: Diva Pannacci

Nunca dejes de pensar positivo !!! pase lo que pase porque tus pensamientos atrae lo que piensas.

Juntos haremos un mundo mejor

Namaste

Morella

2/24/2011

Armoniza tu lenguaje


  • Tal como lo hago todos los dias, les quiero compartir este mensaje en el cual les doy unos sencillos tips y consejos sobre cómo podemos usar nuestro lenguaje como un aliado para nuestro sueños y crecimiento personal y así evitar uno de los más comunes auto sabotajes: aquel que nos hacemos sin darnos cuenta gracias a las palabras que usamos para comunicarnos:


En lugar de usar la palabra “problema”, usa la palabra “inconveniente” o ”reto”, la que sea que te guste más. Resulta que la palabra problema tiene en nuestra sociedad una connotación muy negativa y además nos da la sensación de algo con demasiada carga negativa. En cambio inconveniente tiene una connotación más ligera, suave que invita a nuestra mente subconsciente sin darnos cuenta nosotros a tomar una actitud más proactiva con relación a la situación y ni hablar de la palabra “reto” es un término que nos evoca superación, autoestima, poder. Cualquiera de las dos es mejor que “problema”.

los fracasos no existen. Sólo existen resultados no deseados. ¿Notas la diferencia? El fracaso nos evoca algo definitivo y además lesiona nuestra autoestima porque encierra un significado encubierto (no pude lograr mi cometido, no soy lo suficientemente bueno), en cambio, cuando hablamos en términos de “resultado no deseado” sabemos internamente que se trata de algo pasajero, que de la misma manera como logramos un resultado podemos lograr otro y no lesionamos nuestra autoestima. Tengan en cuenta que estos mensajes no siempre son captados por nuestra mente consciente y siempre son captados por nuestra mente subconsciente.

Cuando te propongas lograr algo en tu vida, cualquier cosa una excelente e inmejorable manera de comenzar ese propósito o deseo es decirte “he decidido … ” en lugar de decir “quiero…” . Cuando te dices quiero, es exactamente lo que tu mente interpreta: un deseo. Cuando dices “he decidido” o “decido” tu mente lee eso mismo: una determinación y en consecuencia te será mucho más fácil emprender las acciones que te ayudarán a concretar tu anhelo.

Cuando te encuentres enfrentado a cualquier situación complicada que sea un reto para tí, la manera más sencilla de comenzar a encontrar una salida es hacerte a tí mismo la pregunta “¿Cómo puedo yo… ” o “¿Qué manera habrá de …” Esta forma de comunicarte contigo mismo envía a tu mente el mensaje encubierto de que HAY UNA SALIDA y en consecuencia tu mente activa los mecanismos para buscarla. El agobio y la preocupación envían el mensaje contrario: no hay salida, esto es un verdadero problema.

Evita el uso de expresiones tales como “qué tonto soy” , “seré bobo”, etc, repetidas con frecuencia estas frases nos hacen desempeñar sin darnos cuenta ese mismo papel de “tonto” o “menso”. La repetición hace que poco a poco nuestra mente se haga a la idea de que efectivamente somos eso que repetimos. No lo tomemos a la ligera.

Ayer estuve pensando en este tema porque una persona me envió a mi correo una propuesta que no deseo reproducir aquí, sólo decirles que me decía “…si esto me llega a funcionar entonces…”. Bueno, ¡ese no es un buen comienzo! Demuestra poca confianza en lo que sea que estés emprendiendo. Recuerda que tu realidad comienza por la manera como te comunicas contigo, por la representación mental que tengas de tus proyectos, metas, debes verlos vívidamente dentro de tí, sentirlos y eso desencadena una cantidad de procesos en tu cerebro que te darán la motivación necesaria para pode emprender las acciones que requieres y comenzar a atraer personas, recursos, ideas y circunstancias favorables.

¿Entonces cuál es mi recomendación?

Cambiar primero la forma como te expresas contigo mismo sobre tus planes y proyectos. En lugar de decir “si esto funciona…” (¡qué poca motivación transmite esta expresión!) puedes decirte a tí mismo “cuando esto se manifieste en mi mundo físico…” y si esto es demasiado para tí al comunicarte con otras personas entonces di algo que muestre más confianza en tu proyecto, como por ejemplo “cuando las cosas se comiencen a cristalizar” o “cuando todo funcione de acuerdo a lo planeado…” Deja que las cosas fluyan.

Esto que les digo yo lo desarrollo todos los dias; lo importante de todo que creeas en lo que haces y estes seguro que puedes lograr lo que quieras.

Juntos haremos un mundo mejor,

Namaste

Morella



Namaste