3/08/2011
El Karma Por Sai Baba
El karma (acción) es el aliento mismo de un humano. Como sea el karma, será el resultado.
Uno debe mantener una buena salud, no solo física sino también mental. Los pensamientos y resoluciones también deben ser sanos.
Nadie puede escaparle a las consecuencias del karma. Un ser humano lleva a cabo malos karmas, alberga malos pensamientos y, por último, se enfrenta a malos resultados. Por otro lado, quien alberga buenos pensamientos y emprende buenos karmas, disfrutará de buenos resultados.
No es posible conseguir buenos resultados realizando malas acciones. Habiendo plantado un retoño de lima, ¿podrán obtener un fruto de mango? Al plantar un retoño de mango, ¿podrán obtener una lima?”
Uno deberá examinar a cada paso si se está comportando como un ser humano o un animal. Cuando recurren a malos actos, el resultado de las malas acciones les llega desde sí mismos.
Los seres humanos deben tomar conciencia de que han nacido sólo para emprender buenas acciones. Las palabras “ser humano” ,en sanscrito: “manava”, tiene un significado profundo. Consiste de tres sílabas: ‘ma’: ignorancia, ‘na’: sin y ‘va’: conducirse. Es así que alguien que se conduce sin ignorancia es un ‘manava’. Habiendo nacido como ser humano, uno debería conducirse de manera acorde.
Los seres humanos deben ayudar a sus semejantes. “Ayuden siempre; no dañen nunca.” Aunque conocen esta máxima, causan daño a otros a sabiendas. Ese es un gravísimo error. Los humanos han sido dotados con la facultad de razonar. La mente puede ser utilizada de buena o mala manera. Es por ello que se dice: “La mente es la causa tanto de la esclavitud como de la liberación del hombre”.
La mente es un don de Dios para el ser humano. No corresponde a la real naturaleza de un ser humano el injuriar, ridiculizar o lesionar a otros. Hasta los animales ayudan de distintas maneras a los seres humanos, y a otros animales de su especie. Entonces, ¿cuál es la grandeza de un ser humano al ayudar a un semejante? Habiendo nacido como seres humanos, deben comportarse de manera concordante y amar a todos como a sus hermanos.
Deben emprender aquellas actividades que complazcan a Dios, sólo entonces su nacimiento humano será santificado. Dios reside en todos. Se dice: “Entre todos los seres vivientes, el nacimiento humano es el más excepcional”. No deberían desperdiciar un nacimiento humano tan precioso. Estarán perdiendo su condición humana diciendo mentiras, causando injusticia a otros y emprendiendo malas acciones. Un ser humano deberá conducirse como ser humano siguiendo el principio de “ver lo bueno, hacer lo bueno y ser bueno”.
Debe haber armonía entre los pensamientos, las palabras y las acciones de uno. Cuando haya unidad entre estos tres aspectos, habrá pureza. En donde haya pureza, habrá Divinidad. Sea lo que fuere que otros les hagan, considérenlo como bueno para ustedes. Velen por no perder su condición humana bajo ninguna circunstancia. De hecho, esta condición humana es la más valiosa de sus pertenencias.
“Amen a todos, sirvan a todos”. Sólo entonces podrán llevar una vida sana y feliz.
Se dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Si andan en buena compañía, serán buenas personas. Por otra parte, si andan en mala compañía, también se volverán malos. Por lo tanto, busquen siempre la buena compañía. Si desean ser buenas personas, emprendan actividades buenas y nobles. Deberían estar en buena compañía y cultivar buenos pensamientos y sentimientos. Los celos, la ira, el ego y otros sentimientos de este tipo deben ser desechados.
La gratitud es otra de las buenas cualidades que hay que cultivar. Una persona agradecida prosperará, en dondequiera que se encuentre. Deben mostrar gratitud hacia todos los que los ayudan, sin tomar en consideración si la ayuda es grande o pequeña.
La vida entera está llena de reacción, resonancia y reflejo.
Vean lo bueno, hagan el bien y sean buenos.
De esta manera su nacimiento como ser humano será santificado.
Juntos haremos un mundo mejor!!!
Namaste
Morella
3/06/2011
El éxito está en tus manos...

El éxito no necesariamente es poseer abundantes bienes materiales o cuentas bancarias. Tener abundancia material no es malo, si es producto del trabajo y de todo lo positivo y correcto que pueda proyectar una persona. Mas si usted no tiene riqueza económica, igual, puede ser una persona exitosa y vivir en paz diariamente con usted mismo y con los demás.
El éxito va más allá del simple materialismo. Se trata de sentir una satisfacción inmensa en nuestro interior, después de alcanzar un objetivo, realizar una tarea por muy pequeña que sea o llegar a una meta, después de trabajar duro y vencer todas las adversidades que tengamos en el camino.
Éste (el éxito) puede sentirse todos los días cuando hacemos cosas positivas en nuestro hogar, ambiente de trabajo, comunidad; cuando caminamos o corremos por la orilla del mar, leemos un buen libro, tratamos a la gente con respeto y cortesía, le dedicamos tiempo a los hijos.
El éxito puede estar a la vuelta de la esquina y darnos muchas satisfacciones diariamente, si lo deseamos y estamos dispuestos a trabajar y sacrificarnos por alcanzarlo…
Debemos relacionar el éxito con la felicidad y paz espiritual que se siente, cuando logramos culminar algo que habíamos propuesto, no importa si parece una meta sencilla. Debemos tener siempre presente que lo que puede ser insignificante para una persona, para otra es importante: como regalarle una sonrisa sincera a un niño, ayudar a un necesitado, terminar un tarea asignada en el trabajo, realizar una acción que conlleve esfuerzo y honestidad; manejar una situación difícil con la pareja, los hijos o compañeros de trabajo que pudo terminar en un grave problema de relaciones humanas; como, también, planear y alcanzar un título universitario o ingresar a un colegio nocturno con el firme propósito de culminar la secundaria; mejorar los ingresos de un negocio, financiar la casa propia –no majestuosa-, pero, si en un buen lugar de acuerdo a nuestro nivel económico…
El éxito es igual a la felicidad que siente un joven estudiante, cuando gana una buena calificación, después de estudiar duro o terminar un trabajo que le costo mucho esfuerzo y algunas veces con limitaciones económicas. El niño que siente inmensa alegría cuando sus padres le permiten jugar con sus amiguitos... O un bebé que experimenta el amor y las caricias de sus progenitores...
En fin, el éxito es lograr metas que nos propongamos diariamente -a mediano o largo plazo-; pueden ser materiales, espirituales, familiares, sociales, pero, se trata de sentir satisfacción por algo que se logró y que lo hicimos utilizando nuestra imaginación, creatividad, inteligencia, conocimientos, y cuánto más esfuerzo hagamos, más valor le daremos a lo obtenido, no importa si se trata de algo grande o pequeño, pero, igual vamos a sentir satisfacción y paz espiritual, y aumentaremos nuestro valor (auto-motivación).
Por último, lo más espectacular del éxito, es que no pertenece a ninguna clase social ni económica; sino, que está al alcance de todos los seres humanos, sin ninguna distinción ni impedimento físico: basta con proponérselo y estar dispuesto a dar todo el esfuerzo necesario para obtenerlo.
Juntos haremos un mundo mejor.
Namaste
Morella
3/03/2011
LA filosofía del Amor Propio
Al captar nuestra propia esencia, automaticamente nos lleva a la captación del amor, ya que vive dentro de uno, y en consecuencia nos es dada la posibilidad de exaltarlo y de brindarlo en forma transparente y totalitária; esto es la esencia de nuestro amor....
Son distintas las causas que me han motivado a formular la singular, y según parece, fatídica pregunta:
QUE HAGO CON MI VIDA?....,
algunas veces son factores sentimentales (convulsión existencial, crisis de valores, choque de emociones, diferencias de carácteres, conotaciones sensitivas y suceptibilidad incongruente) lo que me confronta con la cuestión del sentido íntimo de las cosas, y en otras ocasiones son mis propias experiencias extralimite que me acontecen y que funcionan como acicate de mis pensamientos (el tedio, el temor, la frustración, la imposibilidad, las dudas, la conmoción de mi ser, la obsesión, el amor de mi vida), y en otras contadas instancias de mi existencia ha sido el encuentro mas o menos fortuito, lo que me ha precedido en mi diario andar, con la sabiduría que me ha aportado la fuerza necesaria para vivir tan solo en la inercia olvidado de mí.
El primer paso conlleva en reconocer mi propia ignorancia, ya no puedo seguir aceptando los cómodos mitos con los que el convencionalismo y el conformismo procuran calmar mi ansia de conocimiento en el sentido estricto de mi ser, pero desafortunadamente todavía no me encuentro con la acertada condición para sustituirla por algo mucho más convincente, y es por eso que proclamo abiertamente aquello de: “solo sé que no se nada…
Entiéndase bien, tengo el conocimiento suficiente de lo literal, poseo el entendimiento contundente para las cosas materiales y perecederas, sé de lo que soy capaz de lograr por razonamiento propio, pero en realidad mi ignorancia se refiere a lo que verdaderamente importa, a lo que trasciende y te eleva místicamente, y que consiste en la excelencia humana y la calidad exacta de mi ser.
Si el primer paso en el camino es reconocer la ignorancia propia, el segundo es advertir que está situación es verdaderamente intolerable, y en consecuencia, decidirse a salir de ella lo más inmediato que sea posible, o sea auto-responsabilizarse.
No puedes seguir viviendo a expensas tan solo de lo que se piensa en tu alrededor, es intolerable el seguir fingiendo por más tiempo que tienes la respuesta para todo; vivir así es vivir enajenado y traslapado por la utopía, es vivir de prestado y eso equivale a no estar viviendo tu propia existencia, tu verdadero deseo de vivir tu vida como tú quieres vivirla…
Conocer realmente el porqué de las cosas, y sobre todo, conocer el por qué de mi propia existencia y la razón de mi ser es saber vivir en verdad; la tarea no va a resultar fácil, lo sé… pero cobra ánimo el saber que ya he logrado un avance significativo, y aunque todavía me falta mucho para poseer la sabiduría completa, si cuento con lo esencial para adquirirla: iniciativa, convicción y determinación.
Iniciativa para proponérmelo, convicción para luchar por ello, y determinación por que sé que al conseguirlo habré logrado un paso trascendental y definitivo en mí; y por sé que esto es mil veces preferible a la situación de quienes siguen sumidos en el sopor de su propia ignorancia, en la indiferencia acrítica y pre-filosófica, ocupando en efecto una posición poco agradable.
La sabiduría del ser es lucidez perfectible, conocimiento seguro y estabilidad de razón, entendimiento y comprensión de lo que en verdad nos hace trascender como personas de bien; el elemento esencial con el que se conquista esa lucidez tan admirable como mística es la razón de mi entendimiento en la imperante realidad que vivo día a día, y en la cual no aceptaré ni reconoceré autoridad alguna que no provenga de mi interior, así como ninguna opinión que no esté avalada por el argumento convincente de mi esencia, habrá de ser ella misma la que examine y se cerciore de su autenticidad, esto es estrictamente personal.
No puedo relegar en nadie ni en nada mi responsabilidad de vida, ni apelar a la ideología de alguna tradición recibida, sería como incorporarla al antiguo vicio ya vivido; ni tampoco deberá ser como alguna eventualidad pasajera de la que pueda darme de baja en cualquier instancia con lo hasta ahora logrado, deberá ser algo asimilado para toda mi existencia y tan tangible como el objeto de mi ser.
No parece tan sensato, y en si no lo es, el dejar en manos del azar la realización de una existencia…,
SOBRE TODO SI ES LA PROPIA.... Para comprobar y reafirmar que lo arriba expuesto así sea, bastará con meditar y reflexionar acerca de cualquier inconveniente clásico de lo cotidiano: ¿Quién soy?... ¿Cuál es el sentido de mi ser?... ¿Por qué lo hago?... cada una de estas cuestiones revisten una gran dificultad intrínseca relacionadas entre sí, y la respuesta que le demos a cada una de ellas dependerá decisivamente del análisis y convergencia que se expongan a muchas otras preguntas.
Y no se trata solo de acceder a ciertas verdades filosóficas y captar su conexión, sino de adquirir en cada una el mejor conocimiento posible, el menos expuesto a la acechanza del escepticismo, esto obliga a una revisión permanente de los resultados alcanzados y a un proceso cada vez mas profundo de meditación y reflexión de exigencias conceptuales.
El ideal no es tanto en convertirme en un sabio conocedor sistemático de todo y por todo (banalidad pura o soberbia pre-editada), mi intención obedece solo a la razón de entendimiento acerca de las cosas en si mismas, y he aquí que mi disposición al dialogo con quienes piensen de manera distinta, suele ser el inicio de una actitud positiva con el deseo de establecer como definitivas ciertas verdades, apartándolas de la critica inocua.
Todo lo que conocemos acerca de la naturaleza existencial exige en quien la busca una considerable dosis de audacia y perseverancia, (la máxima ilustrada: “atrévete a pensar”…, encierra profundidad).
En efecto, hace falta mucha decisión y coraje para entregarse a una tarea de tal magnitud, sin extraviarse en la vorágine de los problemas cotidianos y sin caer en el vértigo del ritmo existencial, desencadenando un examen implacable que pone en tela de juicio hasta nuestras convicciones más arraigadas, enfrentándonos a un entorno muchas veces adverso, ya que considera contraatacar todo aquello que se atreve a develar y evidenciar la funesta idea de fundamentar el sentido de la vida para nadar en contra de la misteriosa corriente que nos arrastra en dirección del olvido.
Pero no todo es sacrificio, su perseverancia en el amor se ve reconfortada por una onda sensación de libertad que es la única libertad inseparable del conocimiento de la verdad. Solo quienes son capaces de abrir, expresar y compartir sus sentimientos ante la realidad, cobran clara conciencia de su ser en toda su esencia; quienes se revelan a vivir enajenados en su solo pensamiento y buscan denodadamente la razón y el sentido de su existencia, son aquellos quienes han tomado las riendas de su vida y viven realmente la libertad de su conocimiento…
No faltará quien piense que soy un frustrada alucinada que a fin de cuentas acepta vivir su imperante realidad, bajo el emblema de la resignación, un ser privado de todo interés ajeno con una actitud ante la vida tan extravagante como su inconfesable resentimiento, esto es propio de inadaptados, después de todo el resto de los humanos resuelven sus problemas sin tanto aspaviento, y cuando esos problemas son particularmente difíciles acuden al especialista, esperando encontrar ahí el alivio requerido a base de consejos (sugerencias) profesionales y capsulitas agrudulces de colores llamativos.
Tal vez le haga falta dialogar con alguien que los escuche, pero ¿Por qué no dialogan con si mismos?... ¿Por qué no escuchan su voz interna?... ¿Por qué no buscan en su interior a su verdadero yo?... es con quien deberíamos de entablar un dialogo antes de que con alguien más,dejémonos inundar por la inagotable fuente de sabiduría que de manera natural brota de nuestro interior pero en forma positiva, sin dejar de observar que: Nada exime al hombre del maravilloso don de pensar, ni la más acrecentada ecuanimidad, ni la jactancia más ostentosa, ni la relajación más laboriosa, ni la reflexión más preparada…, solo su propia voluntad...
La adhesión a un estilo de interpretación de la razón de entendimiento para elegir aquello que de verdad importa y en lo que se dijo creer, no nos deja otra alternativa más que pensar. La vida me ha enseñado a través de la experiencia adquirida que la actitud irracional de quien trata de desvirtuar nuestra esencia con elementos falsos y critica tan abrumadora como nociva-destructiva, proviene por la falta de conocimiento en sí, y son el reflejo de un identidad confundida y extraviada en su realidad, no cuenta con la eficacia para ir desentrañando la estructura íntima de su propia esencia, por lo tanto le es imposible avanzar por el camino definitivo de la emancipación frente a tales tentaciones.
La vida misma nos afirma que el meditar, analizar y reflexionar sobre la actitud de nuestra existencia, es una manera fiel de honrarla… La verdadera sabiduría se fundamenta en sí misma y de ella misma emana toda conceptuación a razón de entendimiento, parece sencillamente ingenuo buscar su esencia pero es algo mas complicado, ya que en la actualidad se ha desarrollado de tal manera que resulta casi imposible conocer y cultivar todo ese caudal intangible mas allá de lo absoluto, una pequeña parte de su disciplina consolida la imperturbable emanación de su concepto, por lo que la idea en su conjunto aparece mas bien borrosa e incomprensible a simple vista.
Para no caer en ideas distintas a la propia materia, paradogicamente se ignora casi todo el fenómeno tantas veces descrito, que hasta hoy pasa desapercibido el estado de la cuestión en su globalidad; la tan invocada razón de entendimiento anhela ver la verdad, captarla en su propia esencia, pues se esta convencido de que solo la lucidez al contacto en primera persona hace posible una existencia auténtica, reflexionando sobre el destino del alma, la frontera que separa el bien del mal, y de la suma importancia que tiene el sentido de la vida. ¿Cómo podría yo sustituir la razón de entendimiento sin pasar por alto las soluciones a mis problemas interpuestos?... ya no sería un proceso lineal en el que una acumulación de conocimiento me halla acercado a la verdad, y mi imagen se distorsionaría con la contingencia; la sustitución de un paradigma por otro de igual condición no obedece a la refutación del primero, sino a criterios externos al mismo.
La ciencia no tiene que ver directamente con la verdad si no se requiere de su respaldo, únicamente por criterio pragmático, pero si esto es así, ¿Es factible llamar sabiduría a la ciencia?... mencionemos que todo desarrollo científico posee una dinámica propia que la impulsa a objetivizar zonas cada vez mas ambiguas de la realidad, y que de suyo, esta tendencia es imparable; tal es la ambivalencia del método y evidentes sus criterios que la misma ciencia nos proporciona.
Concluyendo:
En relación al sentido de la vida y a la razón del ser es la sabiduría en sí la única instancia a seguir para enaltecernos como seres humanos en excelencia y honrar ese don divino que nos ha sido otorgado:
-P E N S A R-, pero pensar para bien y ser mejores día a día.
Juntos haremos un mundo mejor!!
Namaste
Morella
3/01/2011
Acéptalos como son!!!

"Limpiemos el cristal a través del cual observamos a los demás, no dejemos que el prejuicio o la suposición sea el instrumento que usemos para juzgarlos"
Nos han enseñado a fijar nuestra atención con más facilidad en las limitaciones que tienen los demás y en los errores que cometen, antes que en los aspectos o las características positivas que también forman parte de su personalidad. Es así como vamos volviéndonos críticos y exigentes para terminar haciendo juicios frecuentes sobre otras personas, sin habernos tomado el tiempo necesario para conocerlas realmente.
Cuántas veces, con una gran ligereza de nuestra parte, nos escuchamos haciendo comentarios negativos, si ninguna conciencia de los efectos que traerán a la vida de esa persona. Además, en la mayoría de los casos, esta actitud crítica se convierte en el principal enemigo de la armonía y el bienestar de la relación que mantenemos con los demás.
Tal vez no te has dado cuenta aún, pero si eres de las personas que mantienen la actitud de juzgar, criticar o resaltar las limitaciones o los errores de sus seres queridos, seguramente ellos se sentirán presionados y descalificados, y sin poder manejar la tensión y el malestar que les producen tu actitud y comentarios. Te invito a hacer un alto para que puedas revisarte y reflexionar acerca de esto.
Limpiemos el cristal a través del cual observamos a los demás, no dejemos que el prejuicio o la suposición se convierta en el instrumento que utilicemos para juzgar, analizar o evaluar su comportamiento.
Aun cuando la actitud y el comportamiento que te molesta se mantengan, prueba aceptar a la persona como es y buscar atentamente los rasgos, las características y los aspectos positivos de su personalidad, especialmente si es alguien querido, porque lamentablemente, en la mayoría de los casos, somos más tolerantes y condescendientes con los desconocidos que con las personas que apreciamos.
Al hacerlo, verás cómo tu actitud y comentarios cambiarán y mejorará la relación que mantienes con ellos. ¡Vamos, anímate a reconocer todo lo bueno y lo positivo que traen las demás personas a tu vida cada día!
Claves para aceptar a otros como son:
-Cada vez que alguien haga algo por ti, aunque te parezca una acción pequeña y sin importancia, detente y reflexiona a tiempo de que puedas reconocerle y agradecerle su gesto o acción.
-¿Sabías que el valor real de una persona no depende de cómo luce físicamente o de cómo se viste... ni siquiera de cuántos bienes materiales posee? Depende de los valores esenciales que tenga guardados en su interior y de la capacidad que desarrolle para compartirlos con las demás personas.
-Mira siempre su lado positivo. Sólo si somos capaces de reconocer los talentos y las capacidades que tienen los demás, podremos sumar esfuerzos positivos para mejorar nuestro país y el mundo.
-Acéptate a ti mismo. Sólo si somos capaces de aceptarnos con nuestras limitaciones y cualidades, podremos aceptar a los demás con sus diferencias.
Claves para mejorar:
1 No compares a tus hijos entre sí. Acéptalos como son, reconoce sus limitaciones y anímalos a superarlas a través del reforzamiento de sus cualidades y diferentes talentos.
2 Debes resistirte al hábito de juzgar su comportamiento todo el tiempo y practica aceptarlos como son. Permíteles florecer y aprender de sus propias experiencias, a menos que estén envueltos en una situación seria y grave producto de su mal comportamiento.
3 Si no tienes algo bueno que decir de alguno de ellos, guarda silencio; a menos que tu comentario vaya a ser constructivo. Cuando es el amor el que motiva, impulsa y acompaña nuestros comentarios y actitudes, difícilmente éstos encuentran resistencia en otros. Los errores de los demas. no son tus errores, cada persona debe enfrentar sus errores. Es mas facil culpar a los demas y no ver que tu fuiste el que cometiste el error.
Fuente: Maytte
Juntos haremos un mundo mejor.
Namaste
Morella
Namaste