3/21/2011

Qué es el Equinoccio de Primavera


Como sabes, las estaciones se producen por una combinación de fenómenos: el movimiento de rotación de la Tierra, el de traslación, la inclinación del eje y la posición relativa del Sol con respecto a la Tierra.

No en todas las latitudes de la Tierra están completamente definidas las estaciones, porque en algunas los rayos del sol llegan más oblicuos, y además hay que considerar los cambios climáticos producidos por los océanos y los vientos. En las zonas templadas, en cambio, es notoria la presencia de cuatro estaciones bien definidas.

El 22 de septiembre a las 18 horas 24 minutos (hora de Chile Continental) se producirá el equinoccio de primavera, que corresponde a la fecha en que el Sol, en su movimiento aparente, cruza el Ecuador de Norte a Sur, y comienza a alumbrar directamente al Hemisferio Sur terrestre, dando inicio oficialmente a la primavera.

En qué nos beneficia

Antiguamente la humanidad vivía más en contacto con lo natural y estaba regida por estos ciclos naturales en todo su actuar. Hoy, se vive en forma artificial y no se toma consciencia de ello. Sin embargo, consciente o no, el organismo se rige siempre por estos ciclos naturales. Si nuestra mente no va acorde con ellos, se produce un mayor gasto de energía, una tensión y cansancio prematuros.

En primavera las semillas una vez transcurrido el tiempo salen de su letargo, como resucitando al calor de la luz solar. Las horas de luz y oscuridad están equiparadas, hay un equilibrio entre el interior y el exterior como todo cuando comienza, hay orden. La naturaleza florece, se exterioriza. Debemos aprovechar esta energía para fortalecer nuestro impulso a actuar, a poner en ejecución los pasos necesarios para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto.

Juntos haremos un mundo mejor.

Namaste

Morella

3/18/2011

La envidia


La envidia es un fenómeno psicológico muy común que hace sufrir enormemente a muchas personas, tanto a los propios envidiosos como a sus víctimas. Puede ser explícita y transparente, o formar parte de la psicodinámica de algunos síntomas neuróticos. En cualquier caso, la envidia es un sentimiento de frustración insoportable ante algún bien de otra persona, a la que por ello se desea inconscientemente dañar. ¿Por qué?

El envidioso es un insatisfecho (ya sea por inmadurez, represión, frustración, etc.) que, a menudo, no sabe que lo es. Por ello siente consciente o inconscientemente mucho rencor contra las personas que poseen algo (belleza, dinero, sexo, éxito, poder, libertad, amor, personalidad, experiencia, felicidad, etc.) que él también desea pero no puede o no quiere desarrollar. Así, en vez de aceptar sus carencias o percatarse de sus deseos y facultades y darles curso, el envidioso odia y desearía destruir a toda persona que, como un espejo, le recuerda su privación. La envidia es, en otras palabras, la rabia vengadora del impotente que, en vez de luchar por sus anhelos, prefiere eliminar la competencia. Por eso la envidia es una defensa típica de las personas más débiles, acomplejadas o fracasadas.

Dicho sentimiento forma parte también de ese rasgo humano, el narcisismo, desde el que el sujeto experimenta un ansia infatigable de destacar, ser el centro de atención, ganar, quedar por encima, ser el "más" y el "mejor" en toda circunstancia. Debido a ello, muchas personas se sienten continuamente amenazadas y angustiadas por los éxitos, la vida y la felicidad de los demás, y viven en perpetua competencia contra todo el mundo, atormentadas sin descanso por la envidia. No es ya sólo que los demás tengan cosas que ellas desean: ¡es que las desean precisamente porque los demás las tienen! Es decir, para no sentirse menos o "quedarse atrás". Este sufrimiento condiciona su personalidad, su estilo de vida y su felicidad.

Las formas de expresión de la envidia son muy numerosas: críticas, ofensas, dominación, rechazo, difamación, agresiones, rivalidad, venganzas... A escala individual, la envidia suele formar parte de muchos trastornos psicológicos y de personalidad (p.ej., algunas ansiedades, trastornos obsesivos, depresión, agresividad, falta de autoestima...). En las relaciones personales y de pareja, está involucrada en muchos conflictos y rupturas. En lo social y político, su influencia es inmensa. Por ejemplo, la envidia del poder sexual, emocional y procreador de las mujeres alimenta el machismo. La envidia de la fuerza y libertad del varón refuerza el feminismo. La envidia de los pobres y resentidos estimula sus violentas revoluciones e igualitarismos. La envidia de los poderosos fomenta sus luchas intestinas. La envidia de los narcisistas y codiciosos nutre los concursos millonarios de televisión y sus audiencias. La mutua envidia de las mujeres robustece el colosal negocio de la belleza y la moda, así como la de los hombres excita su frenética competitividad. La envidia sexual es el combustible del morbo y la prensa rosa. Las envidias económicas desenfrenan el motor consumista... Etcétera.

No hay que confundir la envidia con los celos, que son sentimientos muy distintos. La envidia nace de las carencias del sujeto, que quiere destruir al objeto-espejo. Los celos, en cambio, nacen del miedo a perder el afecto de la persona amada, a la que se quiere conservar. No obstante, ambos sentimientos pueden ir juntos. Por ejemplo, cuando una persona ataca a su pareja infiel y al (o la) amante de ésta diciendo que lo hace por "celos", a menudo una gran parte de su rabia procede también de su envidia inconsciente, ya que el despechado/a deseaba secretamente ser infiel sin atreverse a ello, mientras que sus engañadores se le adelantaron. Por eso ahora se siente herido/a y humillado/a en su orgullo.

En suma, cuanto más débil, insatisfecha o narcisista es una persona, tanto más envidiará a la gente que posea lo que a ella le falta. La envidia sólo se cura concienciando y resolviendo las propias carencias y facultades, a través de un proceso de crecimiento emocional. La persona madura no envidia a nadie.

Por eso sigue tu camino y difruta tu vida y alvidate de personas con baja energia espiritual.

Juntos haremos un mundo mejor.

Namaste

Morella

3/14/2011

Vampiros Energéticos

VAMPIROS ENERGETICOS.....son personas que al acercarse a ti, diezman tu energía de forma consciente


El vampiro no es un ser fantástico, sino un demonio, que ha quedado en nuestra imaginación como el héroe de la novela de Bram Stocker, Drácula. Como es sabido, una de las características del vampiro es que se alimenta de sangre de hombres y mujeres.\

En efecto, vaciando de sangre a los seres vivos, absorbe toda su vitalidad, lo que le permite regenerarse y desafiar a la muerte, pues es el espíritu o el alma del ser humano que mora y circula en la sangre. La misma palabra Adán lo sugiere (Aleph. Dan. El Aleph en la sangre).Todo ser que tiende a alimentarse de los demás, de sus sentimientos, de sus ideas, de las riquezas que posee -a veces sin saber utilizarlas él mismo- es una representación del vampiro.

Los Vampiros Energéticos (3) son personas que tienen la habilidad de agotar a distancia la energía en todas sus formas. Lo hacen para mejorar sus energías físicas y mentales como haría el alimento normal a los Vampiros corrientes.

Un Vampiro Energético puede - o no puede- ser psíquico en el sentido habitual; pero, en este caso, esta terminología significa la habilidad psíquica para agotar otra energía o fuerza vital. También significa que un individuo puede cansar el pensamiento, las emociones, la fuerza vital, la reserva mental y las fuerzas físicas de otra persona.

Los Vampiros Energéticos involuntarios, a menudo, no se dan cuenta de que ellos están extrayendo energía de los que les rodean. Se piensa que estas personas lo hacen a un nivel inconsciente. En muchos casos, el Vampiro Energético involuntario está -de algún modo- enfermo o tiene alguna clase de capacidad disminuida. Las energías que son extraídas de aquellos que le rodean puede ser un procedimiento automático de sus propios cuerpos astrales en un esfuerzo por conseguir la fuerza para conservar o generar un estado más saludable para su propio cuerpo físico.

Vamos a nombrar algunos de los más conocidos o fáciles de detectar: Presten atención a los diferentes tipos de vampiros con sus eventuales “mordidas” que andan por ahí, infectando sus casas, empresas, escuelas, gobiernos y al mundo todo.

CHISMOSO.- Adora repartir chismes. Su lema es calumniar siempre por la espalda. A través de comentarios impiedosos, en general infundados, y siempre está creando un clima favorable para chupar a sus víctimas.

MAL HUMORADO.- Escoge a sus víctimas repartiendo su mal humor. Su mayor fuente de energía es conseguir que alguien se ponga de mal humor al igual que él

CONTESTADOR.- Cada palabra o gesto de este vampiro contiene una reclamación explícita o implícita. Él se opone a todo, exige, reivindica, protesta sin parar. Mas, como sus reclamaciones tienen poco o ningún fundamento, raramente consigue defender o justificar sus protestos.

DESAMPARADO.- Hace todo para despertar la pena y conmiseración de sus víctimas. Se presenta como una pobre víctima, delante de la vida y del mundo.

FUNESTO.- Anuncia y anticipa todo tipo de desgracias. A través de previsiones siniestras y dramáticas profecías, tiende a infundir miedo y pánico en sus víctimas, hasta sacarles cualquier tipo de esperanza en el presente y futuro.

HIPOCONDRÍACO.- Cada día aparece con una enfermedad nueva, es su manera de llamar la atención de sus víctimas, despertando en ellas preocupación, compasión y cuidados.

ENVIDIOSO.- Sus víctimas son indefensas criaturas, porque el vampiro, y esto no se sabe por qué, percibe a sus víctimas como seres indignos para poseer algún talento, propiedad o afecto que él desearía para sí mismo. Se trata de un espécimen capaz de las más horrendas crueldades con sus víctimas.

Estamos de acuerdo en que es difícil confrontarse con un vampiro energético, sobre todo, cuando la víctima es una persona de bien y “ama” a los seres que -por alguna razón- se convirtieron en vampiros energéticos, sean parientes o amigos, pero si lo analizan fríamente, verán que no es imposible contra atacarlos, si tienen dentro de ustedes los medios y armas para vencerlos. Primero, ustedes deberán estar muy “despiertos” para saber a ciencia cierta que la persona que se encuentra en frente es realmente un “vampiro energético”. Tendrán que catalogarlo y clasificarlo en la especie a la que pertenece, si comprobaron que -definitivamente es un vampiro- y sabe de qué especie es, entonces tendrán que usar todo su conocimiento, entendimiento y amor al respecto, para trazar una estrategia defensiva.

Pensemos que si la sangre (las emociones) es bombeada por el corazón y simbólicamente lo señalan como sede de las emociones, entonces es ahí donde se esconden las emociones.

Las emociones están catalogadas como Positivas y Negativas, por deducción podemos suponer que es el corazón la sede de las Emociones Positivas… Pero ¿Dónde se esconden las Emociones-Negativas? Ellas se esconden en un lugar que nunca les gusta entrar, porque es un lugar tenebroso, oscuro y escondido se llama SUBCONSCIENTE…Ellas no salen a la luz, viven en lo más profundo de la mente, porque si salen y son entendidas mueren, se queman con la LUZ DEL ENTENDIMIENTO. Por eso necesitan salir de noche, por eso viven en la oscuridad, por eso atacan a su víctima traicioneramente, porque así ella no los llega a detectar. Por lo general son sumamente mala agradecidos los ayudas y despues ni reconoces lo que hicistes por ellos porque se la creen que todo se lo merecen. Solo te utilizan y luego te desechan para buscar otras victimas.

Para que las emociones-negativas puedan continuar viviendo tienen que alimentarse de más emociones enfermas, entonces se multiplican, se dividen en miles de ellas. Cada emoción-negativa producirá otras emociones-enfermas y as,í poco a poco, la víctima es totalmente subyugada hasta que sus fuerzas desaparecen.

¿Por qué, a veces, el hombre no tiene el entendimiento de sus emociones- negativas? Muchas de estas emociones-negativas ustedes las conocen y muchas veces también las confrontan hasta vencerlas y transmutarlas en emociones-positivas, a veces lo realizan conscientemente por un trabajo interior y de espiritualidad y otras por pura intuición o coincidencia.

Pero, otras veces no las perciben ni saben que existen y son estas emociones-negativas que -sin conocerlas y sin saber que existen- les hace tanto daño, drenándoles la energía, ellas están dentro de ustedes tan escondidas que cuando nos los atacan no saben de dónde vienen ni cómo combatirlas…

Cuando ustedes no se reflejan en el espejo, es que no quieren mirarse tal cual son, porque el espejo-verdad les devolverá una imagen que está camuflada y escondida. Las emociones-negativas les jugarán malas pasadas, porque mostrarán una imagen irreal, la que ustedes no quieren ver y no la verdadera. Por esta razón, las emociones-negativas no se reflejan en el espejo, porque no quieren mostrar la verdad, porque si las llegaran a ver, entonces las descubrirían y, con ello, las sacarían a la luz y si las sacan a la luz (al entendimiento)… MUEREN, DESAPARECEN DE SUS VIDAS, DEJÁNDOLOS EN PAZ.

Los vampiros energéticos del subconsciente se denominan depresión, tristeza, cólera, odio, ira, envidia, celos, injurias, indignación, irritación, indiferencia, apatía, pereza, negligencia, inercia, displicencia, desinterés, emotividad, sentimentalismo, rivalidad, codicia, ambición, pasión enfermiza, resentimiento, frialdad, descuido, desatino, culpa, calumnia, morosidad, maldad y más…

No es en vano que los estamos enumerando…estos son los verdaderos VAMPIROS-ENERGÉTICOS INTERNOS que los devoran por dentro y que no nos los dejan convertirse en seres de PAZ, ARMONÍA Y AMOR, les quita la felicidad y los mantienen indefensos, porque de esa manera, al tenerlos presos en sus garras, conquistarán la Tierra para reinar eternamente.

El vampiro es un ser atormentado que busca desesperadamente el amor. Así como nuestras emociones-negativas viven en conflicto, en el tormento y el sufrimiento, en la angustia y la tristeza, saltando de la emotividad al sentimentalismo, así el vampiro recorre las noches buscando la vida que lo haga sentir. Él, desesperadamente, quiere AMAR pero no puede, el amor le está vedado; porque si él lo sintiera, su tormento acabaría. Esto sucede con todos los humanos; si se amaran, entonces buscarían las respuestas y, si las tuvieran, entonces el AMOR transmutaría todo lo negativo convirtiéndolos en seres de amor.

Cuidado.... Puedes tener un vampiro de energia cerca tuyo. Reconocelo y alejate.

Juntos haremos un mundo mejor

Namaste

Morella

3/13/2011

El amor en familia: conocer


Formar a nuestros hijos en la afectividad es ayudarlos a desarrollar su capacidad de amar. El amor se transmite principalmente en la familia.

LA FAMILIA

"La familia es una íntima comunidad de vida y amor" cuya misión es "custodiar, revelar y comunicar el amor" con cuatro cometidos generales (Familiaris Consortio):

*Formación de una comunidad de personas

*Servicio a la vida

*Participación en el desarrollo de la sociedad

*Participación en la vida y misión de la iglesia

Aprender a Amar

La capacidad de amar es resultado del desarrollo afectivo del ser humano durante los primeros años de su vida. El desarrollo afectivo es un proceso continuo y secuencial, desde la infancia hasta la edad adulta.

La madurez afectiva es un largo proceso por el que el ser humano se prepara para la comunicación íntima y personal con sus semejantes como un Yo único e irrepetible; y que debe desencadenarse al primer contacto del niño con el adulto perpetuándose a lo largo de su existencia.

A pesar de que el hombre fue creado por Dios con una capacidad innata para amar, el crecimiento y la vivencia del amor se realiza a través de la experiencia que el hombre va adquiriendo a lo largo de toda su vida. En el contexto individual de cada persona, esta experiencia se ubica en su familia.

En la familia es donde se hace posible el amor, el amor sin condiciones; los padres que inician la familia con una promesa de amor quieren a sus hijos porque son sus hijos, no en razón de sus cualidades. "La familia es un centro de intimidad y apertura".

Es en el seno familiar donde cultivamos lo humano del hombre, que es el enseñarlo a pensar, a profundizar, a reflexionar. Es en el ámbito de la familia donde el hombre aprende el cultivo de las virtudes, el respeto que es el guardián del amor, la honradez, la generosidad, la responsabilidad, el amor al trabajo, la gratitud, etc. La familia nos invita a ser creativos en el cultivo de la inteligencia, la voluntad y el corazón, para poder contribuir y abrirnos a la sociedad preparados e íntegros. El amor de la familia debe trasmitirse a la sociedad.

La familia es el primer ambiente vital que encuentra el hombre al venir a este mundo y su experiencia es decisiva para siempre.

"La familia, dice Juan Pablo II, es la primera y más importante escuela de amor". "La grandeza y la responsabilidad de la familia están en ser la primera comunidad de vida y amor, el primer ambiente en donde el hombre puede aprender a amar y a sentirse amado, no sólo por otras personas, sino también y ante todo por Dios".

Todo se relaciona con el misterio del Padre que nos ha creado por amor y para que amemos. Nos ha hecho a su imagen y semejanza, todos somos hijos suyos iguales en dignidad. Para revelarnos su paternidad de amor "nos hace nacer del amor" de un hombre y de una mujer e instituye la familia; ella es el lugar del amor y de la vida, o dicho de una mejor manera: "el lugar donde el amor engendra la vida".

Amor conyugal, modelo de amor para los hijos.

"La familia es la primera y fundamental escuela de sociabilidad, como comunidad de amor encuentra en el don de sí misma la ley que le rige y le hace crecer. El don de sí que inspira el amor mutuo de los esposos, se pone como modelo y norma del don de sí que debe haber en las relaciones entre hermanos y hermanas y entre las diversas generaciones que conviven en la familia. La comunión y la participación vivida cotidianamente en la casa, en los momentos de alegría y de dificultad representan la pedagogía más concreta y eficaz para la inserción activa, responsable y fecunda de los hijos en el horizonte más amplio de la sociedad"(Familiaris Consortio)

Alguien dijo que "se puede procrear fuera de la familia, pero sólo en familia se puede educar", y educar para amar sólo se puede en el ámbito de la familia: amando. El ejemplo es el mejor método para educar; hay una frase que dice "Lo que eres habla tan fuerte, que no oigo lo que me dices". Qué nos ganamos con decir, o pretender demostrar, amor a nuestros hijos, lo que importa es lo que ellos ven en la forma como tratamos a nuestro cónyuge.

Tenemos que entender claramente que no hay nada que eduque más y mejor a los hijos que el ejemplo de amor que ven en sus padres como pareja. Para realmente poder amar a nuestros hijos tenemos primero que amar a nuestro cónyuge.

El amor, factor de desarrollo de los hijos

El otro aspecto fundamental de la influencia del amor, dentro de la familia lo encontramos en el desarrollo de la persona, más particularmente, de los hijos.

Cada familia, aun sin pretenderlo crea un ambiente (de amor o de despego y egoísmo, de rigidez o de ternura, de orden o de anarquía, de trabajo o de pereza, de ostentación o de sencillez, etc.) que influye en todos sus miembros, pero especialmente en los niños y en los más jóvenes.

CONOCER

Amar es buscar el bien integral del otro. El que ama y sólo el que ama, conoce bien a la persona amada, porque la conoce no sólo como aparece sino como es por dentro, y más aún conoce "su posible", aquello que puede y "debe" llegar a ser. Como dice Paul Valéry "lo que es más verdadero de un individuo, lo más de él mismo, es su posible, lo que puede llegar a ser".

Partiendo del hecho de que el hombre "es un ser en proceso" pensemos que es en la familia donde más va a avanzar dentro de este proceso. Así podremos valorar la trascendencia de nuestro amor a los hijos. Nuestro amor será responsable de que ellos alcancen la estatura que deben llegar a tener, en todos los aspectos de su persona.

El que ama no sólo conoce lo que la persona amada puede llegar a ser, sino que "le ayuda a ello", le ayuda a que desarrolle todas las potencialidades que tiene y que muchas veces ignora, le ayuda a que sea lo que puede llegar a ser.

CONFIAR

La psicología afirma que el afecto estimula el aprendizaje y desarrolla la inteligencia gracias a la sensación de seguridad y confianza que otorga y que se desarrolla lentamente a través de la infancia, la niñez y la adolescencia.

La persona humana que está siempre en proceso de irse haciendo, es un ser con cierta dosis de inseguridad. El que se siente amado experimenta dentro de sí una fuerza que incrementa su seguridad.

Sentir la confianza de las personas queridas es, no sólo de gran ayuda, sino en muchas ocasiones "vital".

Confiar no significa hacerse de la vista gorda, consentir, ceder. Confiar significa creer en la persona a pesar de que los hechos estén en su contra.

Confiar en alguien implica ser paciente, saber esperar.

¿Cómo podemos infundir confianza en nuestros hijos?. Ayudándoles a que descubran sus cualidades, limitaciones y defectos. Ayudándoles a que desarrollen cualidades, animándoles y aplaudiendo sus logros por pequeños que sean, ayudándoles a que descubran a dónde pueden llevarles sus inclinaciones si no las dominan y sobre todo, haciéndoles sentir nuestro cariño. Para esto necesitamos no sólo paciencia, sino también tiempo.

Lo contrario de la confianza es descargar sobre nuestros hijos nuestro coraje e impaciencia, echar en cara sus torpezas, fallas y malas acciones, sin transmitirles la seguridad que tenemos de que pueden cambiar. El decirles "eres malo" en lugar de "lo que hiciste" es una acción mala.

EXIGIR.

Exigir es un ingrediente esencial del amor.

Sólo quién en nombre del amor sabe ser exigente consigo mismo puede exigir por amor a los demás; porque el amor es exigente. Lo es en cada situación humana.

El amor, al que San Pablo dedicó un himno en la Carta a los Corintios, es ciertamente exigente "amor paciente, servicial, comprensivo...".

Amar a los hijos no significa evitarles todo sufrimiento. Amar es buscar el bien para el ser amado en última instancia y no la complacencia momentánea. Es posible que algunas veces por amor a un hijo le generemos una frustración momentánea que en realidad lo prepara para un bien más grande.

El amor necesita disciplina.

Citamos a Ignace Lepp, en su libro Psicoanálisis del amor nos dice:

"El amor auténtico es el más eficaz creador y promotor de la existencia. Si tantas personas - bien o mejor dotadas - siguen siendo tan mediocres, se debe a menudo, a que nunca han sido amadas con un amor tierno y exigente"

Trascendencia del amor

El amor auténtico vivido en la familia debe alcanzar a la sociedad, la familia debe salir de sí misma y compartir esta vivencia profunda del amor entre ellos que es un reflejo del amor de Dios Padre.

Los Apóstoles comprendieron que el matrimonio y la familia es una verdadera vocación que proviene de Dios, un apostolado, el apostolado de los laicos. Estos ayudan a la transformación de la tierra y a la renovación del mundo, de la creación y de toda la humanidad.

A este respecto el Papa Juan Pablo II en la Carta a las Familias nos dice: "Queridas Familias: vosotras debéis ser también valientes, dispuestas siempre a ser testimonio de la esperanza que tenéis por que ha sido depositada en vuestro corazón por el Buen Pastor mediante el Evangelio. Debéis estar dispuestas a seguir a Cristo hacia aquellos pastos que dan la vida y que Él mismo ha preparado con el misterio pascual de su muerte y resurrección."

El amor en la familia tiene dos cometidos fundamentales:

1. Enseñar el amor, aprender a amar. Revelar, custodiar y comunicar el amor, y proyectarlo a la sociedad.

2. Ayudar a cada uno de sus miembros, especialmente a los hijos, a que desarrollen todas sus potencialidades, que lleguen lo más cerca posible, a lo que deben llegar a ser, que alcancen la vocación a la que han sido llamados por su Creador.

Autor: Desconocido

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